Punto de Encuentro

Empresas y sus trabajadores durante la pandemia del Covid-19

La crisis que vivimos actualmente a lo largo del país ha afectado millones de negocios y empresas ciertamente. Sin embargo, lo importante también es saber qué pasa con sus trabajadores.

Si eres chef de un restaurante, vendedor de una tienda en un mall, entrenador de gimnasio o secretaria en una empresa trasnacional, seguro lo que más les preocupa es qué pasa con su sueldo o qué puede pasar.

En todos los barrios y colonias de México, existen pequeñas cafeterías, gimnasios, comedores o como decimos aquí “changarros” que viven día a día. Si bien no son empresas gigantes que cuentan con más de 500 trabajadores como BIMBO o CINEPOLIS, si son empresas que tienen 4 o 5 empleados, sí son pocos, pero son empleados al final.

En México, como en la mayoría de los países latinoamericanos se cree que la empresa es siempre poderosa y con recursos ilimitados, es decir, la ley protege principalmente al trabajador u obrero.

 En una relación laboral, el fuerte es la empresa o patrón; por tal razón la Ley Federal del Trabajo (LFT), establece un supuesto para evitar que los obreros se queden sin medios para subsistir. La ley establece que en caso de emergencias sanitarias declaradas por la Autoridad -como en este caso-, el patrón debe pagar el salario mínimo diario a sus trabajadores por el tiempo máximo de un mes. También expresa, que en caso de suspensión laboral el patrón lo debe reponer en el puesto que ocupaba con anterioridad. 

Entonces, los trabajadores percibirán su sueldo mínimo, según la Ley laboral.

Hay dos cuestiones muy preocupantes en esta situación. La primera es que, el salario mínimo en México es de 150 dólares americanos aproximadamente al mes. Con esa cantidad de dinero debe vivir una persona, y en ocasiones, una familia de 4 entera. Siendo evidente que es insuficiente.

Lo segundo es que, si bien la ley tiene un ámbito noble y bien intencionado, como la mayoría de las leyes al ser general no distingue entre cada caso particular; explicaré lo dicho.

Movistar, tiene los medios y recursos necesarios para continuar pagando a sus empleados, porque sigue cobrando sus servicios sin ningún descuento o prorrateo; pero la cafetería en la esquina de mi barrio no tiene los medios para seguir cubriendo los salarios de sus trabajadores porque está cerrado desde el 1ro de abril y no genera ganancia, mientras que sigue teniendo las obligaciones de pagar renta, luz, gas, televisión, internet, que dicho sea de paso ya no usa, pero que le siguen cobrando de manera normal y periódica.

Otro ejemplo curioso es Corona (no podía dejar de mencionarla) o Casa Cuervo, que vende tequila alrededor del mundo, son empresas que tienen una infraestructura para subsistir y pagar salarios sin ver afectada su producción de manera importante, pero qué hará el gimnasio local que tiene 2 recepcionistas y 2 entrenadores, que deben pagar luz, renta, y aparte salarios, lo más probable es que cierre definitivamente porque económicamente será imposible soportar los gastos sin generar ganancia alguna.

Aunado a los gastos corrientes de cada mes, deben cubrir sus impuestos. Porque el gobierno no ha establecido una política fiscal que apoye a las pequeñas, medianas y grandes empresas.

Podemos concluir que, en esta crisis, la falta de una política fiscal por parte del Gobierno central que apoye a los pequeños y medianos comercios, tendrá como resultado la extinción y desaparición de millones de empresas y con ellas, los trabajos que generan.

Gabriel Ramírez Arriola.

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