Esta historia de película es real en México, una mujer fue acusada de asesinar a su esposo y, fue llevada al reclusorio.
Al leer el párrafo anterior no tiene nada de irreal o increíble en el mundo, excepto por algunos detalles mayúsculos; el primero, quien inició la denuncia fue el cuñado de la mujer; el segundo, quien dió seguimiento al tema fue el fiscal de la República (que es el mismo cuñado) y; el tercero, la mujer tiene 94 años de edad.
Todo inicio en el año 2015, cuando Laura Morán fue denunciada por el supuesto asesinato de su ex marido Federico Gertz, este acto fue realizado por Alejandro Gertz Manero.
Laura Morán, y su hija, Alejandra Cuevas fueron investigadas del año 2015 al 2019, pero se concluyó que no había pruebas concluyentes que demostrarán su culpabilidad.
Sin embargo, esta situación cambió en el 2020, es importante mencionar que Alejandro Gertz fue nombrado Fiscal General de la República en el 2019.
Entonces, en el año 2020, la agencia de investigación reanudó las labores y ordenó la detención de las dos mujeres.
Se rumora que en este tiempo, entre 2020 y 2022, el fiscal negociaba que le fueran entregadas obras, joyas y propiedades de su hermano.
Es importante mencionar que el supuesto fundamento legal empleado por Gertz Manero fue la "garante accesorio".
Lo más inverosímil de la situación es que, se les acusó de omisión de cuidados, lo que se tradujó -supuestamente- en la muerte de Federico Gertz.
Es una situación que muestra claramente que el fiscal Alejandro Gertz Manero, empleo su posición actual en el gobierno e influenció, para dirigir lo que era un tema personal al ámbito jurídico.
Su hermano murió en el 2015, y fue hasta el 2020, que las personas denunciadas por él mismo, fueron detenidas, ósea, después de que asumió el puesto de titular de la Fiscalía de la República Mexicana.
Este lunes 28 de marzo de 2022, después de 528 días en un penal, tanto Laura Morán como Alejandra Cuevas fueron puestas en libertad, después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenará su liberación inmediata.
Lo anterior sucedió, porque primero, el delito denunciado es inexistente en el Código Penal, y después, porque el asunto tomó tal relevancia en las redes sociales que la Corte lo atrajo para analizarlo por la importancia política que representa para el país.
En conclusión, la Corte se dió cuenta más de 1 año después de que fueran encarceladas, que 2 mujeres inocentes estaban privadas de su libertad gracias a una artimaña política.
En este acontecimiento no hay absolutamente nada que aplaudir o festejar, sino simplemente lamentarnos de la porquería del sistema penal y sus instituciones en México.