Punto de Encuentro

¿Cuál es la mejor vacuna?

Empezamos el año 2021 hace un par de semanas. Por fin dejamos atrás el tan terrible 2020. El año pasado una pandemia azotó el planeta, desde el mes de marzo se propagó a gran escala y obligo un confinamiento mundial por muchos meses.

Lo anterior, porque el virus denominado COVID-19 es un virus mortal que puede terminar con la vida de la persona infectada en sólo días, volviendo muy difícil su tratamiento por los médicos porque el tiempo que tienen para analizar y estudiar el virus en los pacientes es muy corto.

También debo decir, que la tasa de mortalidad no es alta. De hecho, su índice de mortandad es menor del 1% de las personas que han sido infectadas. (Siendo fríos, viendo sólo los números, porque no olvidemos que todas las vidas son valiosas).

La pandemia afectó a todos los sectores de la población y a todas las actividades productivas, impuso modas, cambio la forma de trabajar y de relacionarnos. Por todo lo sucedido, se volvió la prioridad número 1 en todo el mundo, el crear una vacuna en el menor tiempo posible para que las muertes cesarán.

Varias empresas alrededor del mundo se dieron a la ardua tarea de crear una vacuna en tiempo récord, Pfizer- BioNtech, AztraZeneca, Sinopharm, Sputnik V y Cansino son las más comunes actualmente.

Es importante mencionar, que el obtener una vacuna viable (segura, sin efectos adversos) en menos de un año, es una labor titánica; para la obtención de una nueva medicina se requieren análisis clínicos, que son la información de cómo reaccionaron los distintos pacientes a la aplicación del medicamento.

Los datos clínicos constituyen la parte fundamental de cualquier vacuna, pues, realizan estudios en miles de personas para determinar que sea un medicamento que no genera efectos secundarios.

En palabras sencillas, un análisis clínico es aplicar la vacuna a un bebé, a un niño, a una niña, a un joven con sobrepeso, a una mujer de edad avanzada, a un hombre diabético, a una chica con problemas de presión, para comprobar la seguridad de la aplicación de la medicina en cualquier paciente.

En diciembre del año pasado, Inglaterra fue de los primeros países en aprobar una vacuna, después fue Estados Unidos, y en menos de una semana después México, y así sucesivamente por toda Latinoamérica.

Sí, los países están ávidos de una cura, de una vacuna que les de la esperanza que la cantidad de muertos será reducida y que sus actividades industriales y económicas puedan volver a funcionar como lo hacían antes.

Cada país ha aprobado el uso de diferentes vacunas, ya sea la rusa como Argentina, la china como el Perú, la estadounidense como México, todas son vacunas.

La variedad de opciones de vacunas, han despertado dudas y temores en la población mundial.  El decidir, ¿qué vacuna es mejor? ó ¿cuál es más efectiva? es una cuestión muy relevante.

Las diferencias entre las distintas vacunas que se han creado son, la temperatura a la que debe ser almacenada, el tiempo entre la primera y la segunda aplicación, si tienen ácido ribonucleico -ARN- (las vacunas que no contienen ARN son más baratas pero su efectividad es del 70%, mientras que las que producen ARN como la de Pfizer tiene una efectividad de 95%), entre otras.

No pretendo dar una respuesta certeza a un tema tan álgido, pretendo explicar el por qué, es de celebrar que ya haya vacuna, y lo mejor, que existan varias en el mercado.

Si bien, algunas personas desconfían de una vacuna o de otra, ya sea por su origen, por su nivel de efectividad o por sus posibles efectos adversos, debemos valorar las siguientes 2 cuestiones.

Primero, el tener una vacuna en el mercado, ya nos da la posibilidad de poder adquirirla, de saber que hay una posible solución.

Es verdad, que en este momento las vacunas son compradas y administradas por los gobiernos de los diferentes países, porque es imperioso vacunar primero que nada a las personas del sector salud, que son aquellas personas que combaten el virus día a día sin tregua.  En un futuro, será una vacuna, como cualquier otra, que podrá ser comprada a un particular de manera privada o, adquirida gratuitamente a través de los servicios de salud del Estado de cada país (situación que está plasmada en las distintas constituciones de los países, para aquellos, ingenuos que creen que el Presidente de México es el primero en dar vacunas gratis sin saber que siempre lo han sido porque es un derecho Constitucional).

Sin embargo, todos los ciudadanos de los países desean tener acceso a la vacuna, y varios pagarían una fuerte cantidad de dinero para tener acceso a la vacuna a la brevedad. Todo en el mundo es un negocio, la cultura, las artes, hasta la salud, en un punto llega a ser un negocio, eliges un hospital costoso en lugar del hospital del gobierno porque es más cómodo y claro, porque tienes la posibilidad económica.

Entonces, si existe una vacuna, y se permite su comercialización en el mercado, es seguro que millones de personas en todo el mundo, harán el esfuerzo y el gasto para obtener la vacuna.

Segundo, sean cuales sean los efectos secundarios, jamás será un posible efecto secundario la muerte. La vacuna tiene como objetivo evitar que más personas sigan muriendo. Por lo tanto, ningún efecto secundario, sea cual sea, será peor que el tener el virus y probablemente morir. Todos los medicamentos tienen efectos secundarios, algunas personas los sienten y otros no.

Antes que un medicamento salga a la venta, es probado y verificado en miles de pacientes con diferentes características para asegurar que sea seguro, los análisis clínicos, que ya expliqué previamente.

Una vez demostrada su seguridad y eficacia, se procede; por un lado, a obtener su patente para que nadie copie la fórmula y tener un monopolio legal durante 20 años y; por otro lado, a solicitar la autorización de la autoridad sanitaria para su venta en cada país, por ejemplo la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) en Estados Unidos de América, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) en México, el Ministerio de Salud  (MINSA) en el Perú, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica Argentina (ANMAT) en Argentina.

Luego entonces, aunque la vacuna tenga efectos secundarios, éstos no serán sufridos por todos los pacientes.  Ahora bien, ejemplificaré lo positivo de tener varias vacunas en el mercado mundial.

En el mercado hay varias posibilidades de autos de un costo determinado, aquellos que cuestan entre 8 y 10 mil USD. Hay varios autos de costos similares, es decir, de 9 mil USD, pero de diferentes marcas y con distintas características. El usuario comprador elige entre un modelo y otro, según sus preferencias, ya sean de marca, de comodidad, de planes de financiación.

Cada modelo de auto es distinto de los demás, pero cumplen la misma función, el proveer de movilidad. Alguno es más ahorrador de combustible que otro, otro tiene asientos más cómodos, en fin, son diferentes en los detalles, pero en la esencia son iguales, 4 llantas, un volante, motor y asientos.

Con las vacunas sucede exactamente lo mismo, la vacuna cumple la función de satisfacer la necesidad de evitar que más personas sean contagiadas. Así de claro, sin importar si es rusa o china o gringa (como decimos en México a los estadounidenses), si cumple la función de evitar que el virus se siga propagando y la gente muriendo, es un gran paso para la humanidad del siglo XXI.

Actualmente, el decidir qué vacuna es mejor, pasa a segundo término, lo realmente indispensable es el vacunar a la población mundial en el menor tiempo posible. Respecto, a los efectos secundarios, en cuestiones médicas no existe garantía de nada.

En cualquier cirugía existe un riesgo, es cierto que la medicina ha avanzado a pasos agigantados y hay procedimientos llamados de "rutina", lo cual significa que los riesgos de una complicación son mínimos o nulos.

En todos los procedimientos quirúrgicos, ya sean de cesárea, de apendicitis, de peritonitis, de reemplazo de arteria aorta, de trasplante de riñón, de córneas, hay un riesgo, algo puede salir mal; el exceso de anestesia, un órgano que esté infectado y no se había detectado, la baja presión del paciente, que desconocía que era alérgico a determinada medicina. Ósea, en cuestiones médicas, no existe garantía de un éxito del 100%, porque es el cuerpo humano, algo vivo, que reacciona, que siente, que no puede ser conocido en su totalidad.

Usemos el ejemplo de un trasplante, en caso de requerir un trasplante de riñón para continuar viviendo, tienes la suerte que existe un donador y la posibilidad de pagar la cirugía, todo suena bien, hasta que el médico te dice: -"la operación es riesgosa, podría rechazar el riñón y morir"-, acto seguido te pregunta si quieres continuar con los preparativos o, si deseas morir en los siguientes meses porque es algo que necesitas para vivir.

En esta parte, lector, la decisión es tuya; si continuarías o no, sólo ten en cuenta que las posibilidades de éxito también están, hay dos lados una negativa, que puede ser que sufras y otra positiva, que te cures de la enfermedad y continúes viviendo como lo hacías antes.

Es un ejemplo extremista, que explica claramente qué sucede con los efectos secundarios de la vacuna, puede qué te dé gripe o fiebre, que es la parte negativa, pero a cambio estarás inmune a un virus que puede ser mortal no sólo para ti sino también para las personas que te rodean, amigos y familiares.

El futuro nos dirá cuál fue la mejor vacuna, hoy necesitamos detener los contagios y la cantidad de muertos, que sigue aumentando día a día.

Si tienes la oportunidad de vacunarte, ¡hazlo! La pandemia no se acabó con la creación de la vacuna, se acabará con la vacunación de todos.

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