Punto de Encuentro

Vive la cuarentena a tu modo.

Ya son más o menos 2 meses de estar en cuarentena, de no poder salir libremente y de estar escuchando día a día, en las noticias y en las redes, que no se le ve fin a la situación de la pandemia actual.

En el Perú, para salir necesitas un permiso, en México, puedes salir, pero no hay restaurantes, escuelas, centros deportivos, etc, abiertos. En Inglaterra, puedes salir 1 hora para ejercitarte, en España se atisba lo que parece ser el regreso a la vida de antes, con sus debidas precauciones.

Durante todo este tiempo, he escuchado en los programas de radio, de televisión y hasta en los spots del gobierno, frases como “usa bien tu tiempo”, “disfruta el tiempo con tu familia”, “aprende una nueva habilidad”; y muchas personas que en las redes sociales bombardean con frases similares a “si terminas ésta cuarentena sin una nueva habilidad no es que te faltaba tiempo, sino disciplina”, “si no lees en este tiempo, es que nunca fuiste lector”, y otras con el mismo objetivo.

Aprovecho este espacio para refutar de manera total este tipo de publicidad y comunicados. Puesto, que no es tiempo libre, no es tiempo de ocio, como el recreo en la escuela, tus vacaciones de verano, ¡no! no estás esperando un vuelo en el aeropuerto y tienes 2 horas para leer tu libro favorito o practicar el koreano An nyeong ha se yo.

Es un tiempo de pandemia, donde se ve afectado tu ritmo de vida, tu familia, amigos y todo lo que nos rodea. En primer término, la forma de trabajar no es la misma, si debes acudir a la oficina, lo haces con temor, con guantes, cubrebocas, limpias tu celular cada hora por precaución. En el caso, que hagas home office, no es necesario el salir de tu hogar para dirigirte a tu oficina o centro de trabajo. Eso para los que no se han visto afectados, pero para aquéllos que cerraron su local, restaurante, gimnasio, la vida dio un giro de 180 grados.

Ya no ven a sus clientes diario, ya no deben alistar la comida que se preparará, verificar que las pantallas sirvan, ahora, no están en tiempo libre, de “ocio” como estúpidamente cree la gente. Están en tiempo de estirar las finanzas, de cavilar cómo pagar a sus trabajadores.

Todo lo anterior, sumado a que, sus familiares estén saludables, porque en caso que, tengan algún enfermo; ya sea de COVID-19 o simplemente dependan económicamente de ellos; esa es una preocupación que no les permitirá enfocarse en aprender una nueva habilidad o leer libros.

Son momentos de crisis y como tal, cada persona lo siente y lo vive diferente. Algunos les gusta estar informados, otros prefieren no oír noticias, otros más sólo quieren ver filmes de comedia. Es decir, cada quien lo vive a su manera.

En estos momentos, no es necesario tratar de ser activos y explotar el tiempo, sino de sobrevivir, porque eso estamos haciendo, sobreviviendo en nuestras casas/departamentos/pisos, sí con comida, con internet, con música, pero no eso no resta el miedo, el cambio de rutina, la depresión, la ansiedad, el cambio de vida; que después de un par de meses ya es inevitable pensar que todo será como antes.

Este tiempo, sirve para adaptarnos, para digerir que la vida como la conocimos será otra y que, debemos salir adelante.

En unos años será recodada la anécdota del terrible año 2020, el año de la pandemia, pero hoy nos toca ser tolerantes y permitir que cada persona viva la pandemia como mejor le parezca. No es indispensable ocupar el tiempo en algo útil o novedoso, lo indispensable es utilizar el tiempo para todo aquello que te ayude a subsistir esta pandemia.

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