Punto de Encuentro

CRISIS DEL NEOLIBERALISMO

24 Septiembre, 2018

Julio Huayta

El neoliberalismo —según profanos— representa una suerte de panacea ante las desavenencias económicas mundiales. En mi opinión, el neoliberalismo plasma la manifestación más burda de un capitalismo condenado a ceder. Se suele reducir el término “liberalismo”, de manera superflua, al quehacer económico. No obstante, esta corriente es abarcadora en campos muy íntimos de la vida de cada persona. En este artículo discutiré cómo el neoliberalismo está cayendo en un abismo del cual no podrá salir. Asimismo, consideraré variopintos postulados dados por Samir Amin en su libro “La Desconexión” (1988).

La caída de Wall Street estremeció los sustratos del capitalismo liberal. Tras ello, fórmulas keynesianas que incluían la inversión estatal en asuntos como empleo, demanda e ingreso se fueron aplicando con el fin de contrarrestar la coyuntura caótica del momento (Estado de bienestar moderno). Pese a todo, el tiempo demostró la ineficacia de aquellas fórmulas, desencadenándose, por consiguiente, una retahíla de crisis, a saber, la del petróleo de 1973. Teniendo como determinante dichas premisas expuestas, se suscitaron una serie de políticas con el afán de procurar un “eficaz” modelo económico a seguir. Con el ascenso al poder de Ronald Reagan y Margaret Tatcher en sus respectivos países se comenzó a entender la política económica de un modo “innovador”, así nació el capitalismo neoliberal.

América Latina resultó ser el perfecto laboratorio para las políticas neoliberales. Países del 1er mundo limitaron el acceso a créditos a naciones que tenían un régimen contrario al de los estados imperantes. Por consiguiente, América Latina se convirtió en el depositario neoliberal del momento. De ahí que a la década de los 80´s se le denomine como “La década perdida”.

Ahora bien,  teniendo un período considerable de tiempo aplicando políticas neoliberales, es preciso momento para —en base a una reflexión crítica y libre de pantomimas—dar respuesta a la siguiente interrogante: ¿Resultó ser dicha política fehacientemente una “panacea”? En términos concretos la respuesta es: No, el capitalismo neoliberal —a juicio personal— se convirtió en aquella rémora que nos mantuvo aislados de vislumbrar esperanza a través de otras políticas, claramente eficientes, en contraposición al neoliberalismo. Es conveniente hacer amplia mención sobre las secuelas que nos dejó y sigue dejando. No obstante, se pueden resumir estas en 3 palabras: desigualdad, desempleo y dependencia.

A tenor de lo expuesto, Samir Amin —economista egipcio— plantea unos lineamientos  en base al desarrollo auto-centrado y desconexión de los países periféricos respecto a los del 1er mundo. La teoría del desarrollo auto-centrado propone la disociación temporal en relación al mercado mundial, significando para los países periféricos y del 3er mundo, desconexión de la dependencia económica neoliberalista.

No obstante, Amin no se limita meramente a señalar la particularidad externa de la revolución social. También, apostilla sobre la necesidad de tener una economía auto-centrada; esto es, procurar el desarrollo de su propio mercado interno, fortaleciendo productivamente a la masa poblacional oprimida y salvaguardando sus intereses ulteriores. Por lo tanto, Amín establece el modelo socialista como menester inherente a la transformación nacional-popular por la incompetencia de la burguesía para consolidar un modelo auto-centrado.

En efecto, la crisis del capitalismo neoliberal es un fenómeno que ya se vive y no existe demostración más evidente que el estancamiento de nuestra propia sociedad. El capitalismo no solo ha forjado las armas que han de darle muerte; ha producido a los hombres que empuñarán esas armas. Por consiguiente, Bakunin no se equivoca al estimar queLibertad política sin igualdad económica es una pretensión, un fraude, una mentira. El trabajador no quiere más mentiras”.

 

 

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