Mariano Rajoy, actual presidente de España, fracasó de nuevo al no lograr los votos suficientes de los diputados para su investidura y ser electo nuevamente para el cargo. Recordemos que los sistemas políticos peruano y español son muy diferentes. En el Perú tenemos un sistema semipresidencialista; mientras que, en España conviven juntos la monarquía y un sistema parlamentarista.
¿Cómo funcionan estos sistemas? en España la gente vota por los diputados y determina la composición del Congreso. Luego, el rey le encarga a un diputado formar un gobierno, quien es típicamente el representante del grupo parlamentario mayoritario. Aquél que reciba el encargo, tratará de reunir los votos suficientes de los diputados para que en una sesión del Congreso sea investido como presidente de gobierno. En un sistema como este no hace falta mucho análisis para saber que para ser electo presidente se debe tener el respaldo del Congreso, a diferencia de nuestro sistema político. Por ejemplo, por aritmética simple, PPK jamás hubiera sido presidente si el Perú tuviera un sistema parlamentarista.
Por otro lado, en el Perú el presidente es elegido por sufragio universal y este es el encargado de nombrar un primer ministro y formar con él un gabinete de ministros, el cual posteriormente deberá recibir el voto de confianza del Congreso. Cabe señalar, que el Congreso puede ejercer funciones de control político al ejecutivo, lo que se traduciría en: interpelaciones y censuras de ministros; o incluso censurar al gabinete.
En suma, un sistema parlamentarista tiene sus pros y sus contras, solo que su talón de Aquiles es que si el Congreso se fracciona, el presidente puede meterse en serios problemas y eso es lo que le ha pasado a Rajoy. Cuando él ganó en 2011 lo hizo por una amplia mayoría; no obstante, en el 2016 el escenario es otro. El sistema bipartidista español, liderado por el Partido Popular – PP (derecha) y el Partido Socialista Obrero Español – PSOE (izquierda), se fracturó ante el surgimiento de dos nuevos partidos: Ciudadanos (derecha) y Podemos (izquierda).
Se han celebrado ya dos elecciones generales y los líderes de los partidos más antiguos han fracasado. Luego de las primeras elecciones, se le encargo formar gobierno a Pedro Sánchez (PSOE) y luego de las segundas elecciones a Rajoy (PP). Esta situación hace que España probablemente se encamine a unas terceras elecciones generales, que podrían cambiar la estructura del Congreso y facilitar (o complicar aún más) la formación de consensos para elegir a un nuevo presidente de gobierno.
Divide y reinarás dice el dicho, actualmente la versión española debería ser: divide y no reinará nadie.