Punto de Encuentro

Apuntes iniciales sobre un Instituto Nacional de Idiomas Autóctonos

Dios es peruano. Somos un país bendecido con una enorme diversidad cultural, tenemos una de las mejores gastronomías del mundo, durante milenios hemos sido cuna de civilizaciones que nos han legado grandiosos restos arqueológicos. Asimismo, somos un país con grandes riquezas naturales, tenemos una de las mayores reservas de agua dulce del mundo, una gran diversidad biológica y climatológica, una significativa producción minera y una industria forestal con un futuro promisorio.

No obstante, a pesar de las grandes bondades de nuestro país y que en las últimas décadas nuestro PBI ha podido crecer considerablemente, nos falta invertir más en cultura. Precisamente, uno de los aspectos que hemos descuidado es el mantenimiento y difusión de nuestras lenguas originarias. Según el Ministerio de Cultura*, en el Perú hay de 47 lenguas originarias de las cuales 21 están en riesgo de desaparecer, incluso hay dos lenguas que son habladas solo por una persona, como es el caso del cauqui y el taushiro.

Como solución a este problema, propongo que se debería escindir del Ministerio de Cultura la Dirección de Lenguas Indígenas y crearse el Instituto Nacional de Idiomas Autóctonos, el cual debería tener básicamente solo dos funciones:

-     Estudiar los idiomas: esto implica crear alfabetos a los que aún no los tengan, registrar las tradiciones orales y tener un registro completo del mismo. Este último punto es imprescindible, porque si es que alguno de estos idiomas se extingue (lo cual es inevitable en algunos casos), quedará un registro detallado para que cualquier estudioso pueda aprenderlo.

-     Brindar clases: se debería brindar este servicio a los interesados en aprender las distintas lenguas originarias del Perú. Es decir, este Instituto debería estar en la capacidad de brindar clases de estas lenguas a personas de todas las edades, según la demanda. Los cursos no necesariamente deben ser presenciales, para ello, las tecnologías de la información y comunicación pueden abaratar el proceso de manera significativa.

Por otro lado, reconozco que en un mundo competitivo aprender inglés es imprescindible para la formación profesional de las futuras generaciones, por lo que para recuperar nuestras lenguas originarias no propongo que se deje de enseñar este idioma en nuestras escuelas. Todo lo contrario, esta es una propuesta realista, que tiene como metas preservar y registrar nuestras lenguas y luego difundirlas principalmente a los interesados en aprenderlas. Adicionalmente, en los colegios se debería fortalecer la educación multilingüe (castellano, inglés y lengua originaria), en los lugares que corresponda, solo así podremos frenar la tendencia a desaparecer que tienen estos idiomas. Debemos tener en cuenta que cuando se extinguen, el Perú sufre una pérdida irreparable de su patrimonio cultural inmaterial, que es precisamente una de las cosas que nos hace ser un país único. El Estado debe invertir en iniciativas como estas, caso contrario, parte de nuestra cultura se verá mutilada en los próximos años.

Finalmente, si tú lector, te has sorprendido por lo cerca que estamos de que lenguas originarias se extingan, te cuento que pérdidas como estas ya las hemos sufrido antes. Según el Ministerio de Cultura, el Perú ha perdido al menos 37 lenguas en los últimos siglos. Es entendible que en momentos de crisis económica el Estado tenga que priorizar y racionar gastos, pero teniendo una economía estable y con recursos, como la tenemos en la actualidad, no nos podemos dar el lujo de perder parte de nuestra cultura, ya no más.

 

* Todas las citas que han hecho referencia al Ministerio de Cultura en este artículo, han sido recuperadas el 16 de julio de 2016, de: https://www.youtube.com/watch?v=E7byJncpRQg

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