Por Roberto Rendón Vásquez
Una necesidad humana es mirar el futuro para, si hubiera contingencias, prepararse con antelación para enfrentarlas y solucionarlas considerando probables imprevistos.
Un hecho ya inocultable es la crisis económica de Petroperú S.A. Se constituyó para nacionalizar nuestra industria petrolera y el abastecimiento energético operando desde la exploración, producción, transporte, refinación, distribución, la comercialización de sus derivados; actúa con autonomía económica, financiera y administrativa. Los gobernantes nacionales de octubre de 1968 consideraron su creación como empresa estatal. Subsiste décadas como empresa importante.
Pero … en los últimos lustros fue generando su crisis económica que ha devenido en profunda (produciendo pérdidas considerables en miles de millones de dólares USA) y nuestros gobernantes para “evitar” su insolvencia e inoperatividad le “han proporcionado” reiteradamente “ayudas” financieras que provienen del erario nacional perjudicando a la población con esas “ayudas”.
Ante esa inexorable crisis se está planteando su total reestructuración mediante eliminación de activos no rentables, incorporar capital privado, restructuración de su administración que incluye reducir su personal en todas sus áreas y otras medidas necesarias para volverla eficiente. Se ha informado recientemente que el Gobierno mediante un Decreto de Urgencia ha autorizado que le se transfiera S/.240 millones para iniciar su reorganización patrimonial. Esta es una de las muchas “ayudas” económicas que “se le ha brindado” a Petroperú. Sin embargo, muchos peruanos importantes opinan que debe terminarse definitivamente con “las ayudas”. Ellas provienen del erario nacional, es decir de todos los peruanos. Esos capitales hubieran servido para resolver problemas importantes como salud, educación, etc.
Una necesidad es que, si se “restructura” esa fallida empresa estatal, una de las medidas inmediatas es que tendría que reducirse su personal. Es innegable: hay exceso “de servidores” y perciben envidiables remuneraciones mensuales. Señalemos para ejemplo algunas remuneraciones mensuales mínimas: el gerente general percibe S/.40.000,oo, asesores S/.24.691,oo, otros “gerentes” entre S/.12.200,oo y S/.9.800,oo, un empleado entre S/.6.081,oo S/.3.880,oo, un administrativo S/.5.700,oo, un técnico operador entre S/.1.750,oo y S/.6.300,oo. Anualmente el Estado “brinda” más de S/.495 millones para 2.600 servidores “estables” que están en las planillas de remuneraciones de Petroperú S.A. Es más, se “usa” S/.15´000.000,oo mensuales solo en sueldos básicos, sin contar beneficios adicionales como bonos y gratificaciones. Las remuneraciones van desde S/3,699,oo hasta más de S/ 40.000,oo mensuales para “funcionarios".
Hay 12 sindicatos de trabajadores y tienen un asiento en la Junta Directiva de la empresa. Éstos además de intervenir en los “debates” del Directorio también negocian beneficios e influyen en decisiones clave (remoción de directivos, la paralización de proyectos, etc.).
Probablemente estas organizaciones sindicales, que conocen la situación económica de la Empresa, así como pedidos públicos, se opongan a la aplicación del Capítulo VII del Decreto Legislativo N°728 que en el inciso b) del artículo 86° se refiere al cese colectivo de trabajadores de un empleador por la causa objetiva. El inciso b) norma sobre: “Los motivos económicos, tecnológicos, estructurales o análogos”, lo que se estima aplicara esa empresa con arreglo a lo normado en el artículo 88°, siguientes y concordantes de ese Decreto Ley.
Ante la posibilidad que se ejecuten actos legales para reducir el número de trabajadores en Petroperú, es probable que podrían avecinarse oposiciones, pedidos, protestas, movilizaciones etc. de los agremiados, pidiendo “no se les prive de empleo y que el Fisco continúe sufragándoles con sus jugosas remuneraciones. ¡Una razonable solución legal de conformidad con el D.L. N° 728, sería que haya conciliación entre la Empresa y las organizaciones de sus trabajadores!
Pero también debe prevenirse que si no hay conciliaciones individuales con concluir las relaciones laborales o las organizaciones sindicales “no admiten” convenir en negociaciones colectivas de trabajo para resolver la propuesta de reducción de personal, el problema laboral en Petroperú podría convertirse en uno nacional y “arrastrar” el probable pronunciamiento de las organizaciones sindicales nacionales. No se debe ser ciego o sordo ni mucho – teniendo en cuenta otros problemas accionados por organizaciones sindicales locales, regionales y/o nacionales – podría haber hasta movilizaciones. etc. (Analizar el problema teniendo en cuenta las experiencias pasadas).
¿Qué pasará? Es imprescindible que las autoridades (actuales y las que haya con motivo de las Elecciones Generales del 12/04/2026) del Poder Ejecutivo y Legislativo, y algunos Ministerios y ejecutivos del propio Petroperú, estén prevenidas para evitar conflictos laborales, sociales hasta políticos.
¡La insolvencia de una “empresa estatal” no debe perjudicar al erario nacional ni al pueblo en general!