Punto de Encuentro

Todo tiene su final: Phelps y Bolt

“Todo tiene su final, nada dura para siempre, tenemos que recordar que no existe eternidad, como el campeón mundial, dio su vida por llegar y perder lo más querido, en las masas otro más” canta Héctor Lavoe en su canción más conocida. Hay algunos deportistas que con su carrera dejan un legado y marcan un hito en la historia, definitivamente Michael Phelps y Usain Bolt están en esa lista. Récords mundiales y olímpicos, medallas de oro, reconocimiento internacional; ambos han ganado de todo y sobrepasado las expectativas que el mundo tenía sobre ellos. Lamentablemente, ambos han confirmado que las Olimpiadas de Río de Janeiro serán las últimas en las que participarán.

A manera de tributo, revisemos sus logros, los cuales pueden seguir creciendo puesto que estas líneas se escriben el 12 de agosto y a la fecha Phelps lleva 4 medallas de oro, una de plata y tiene una final más en la que parte como favorito. Mientras que, Usain Bolt debutará mañana en los 100 metros planos.

Empecemos con Phelps. El “tiburón de Baltimore” como también se le llama, fue un niño que a los 7 años tenía miedo de meter su cabeza debajo del agua y que había sido diagnosticado con déficit de atención e hiperactividad. No obstante, por su perseverancia, talento y gracias a la ayuda de su madre, él pudo salir adelante y con tal solo 15 años formó parte de equipo de natación de Estados Unidos en las Olimpiadas de Sidney 2000, siendo el nadador olímpico estadounidense más joven de las últimas décadas. Si bien en esas Olimpiadas solo compitió en 200m mariposa y no pudo llegar al podio, demostró una gran habilidad, lo cual lo convirtió en una promesa del deporte mundial para los próximos años.

La promesa sería cumplida en Atenas 2004, Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016. Hasta el momento suma 27 medallas olímpicas, de las cuales 22 son de oro, 3 de plata y 2 de bronce. Esta trayectoria impresionante lo ha convertido en el deportista olímpico más condecorado de todos los tiempos, incluyendo las Olimpiadas modernas y las antiguas. Esto es así, porque según informó la BBC, Phelps con 13 oros en pruebas individuales, superó el record que en el año 152 A.C. impuso Leónidas de Rodas con 12 títulos en pruebas individuales (http://bbc.in/2aUmdwF).

Por otro lado Usain Bolt o “el rayo”, es un atleta jamaiquino imbatible en las pruebas de velocidad. No obstante, el hombre más rápido de la historia de la humanidad no siempre fue velocista, ya que en su niñez probó suerte con el cricket. Afortunadamente, dada su velocidad luego cambió de deporte para concentrarse solo en las carreras (http://bit.ly/1G3SBpC).

En definitiva, esta fue la mejor decisión que pudo tomar puesto que ahora posee 6 medallas olímpicas, todas de oro. Él ha ganado dos veces las pruebas de 100 y 200 metros planos y la de 4x100 metros. Bolt, en estas Olimpiadas va por más y quiere ser el primer atleta en la historia en hacer tres tripletes seguidos y esperemos que lo cumpla.

Ambos, Phelps y Bolt se han convertido hasta el momento en los mejores deportistas de la historia y podemos aprender mucho de ellos. El éxito depende de dos factores, el don y el esfuerzo. El don es el talento natural con el que nacemos, pero de nada sirve si es que no es cultivado y perfeccionado a través del esfuerzo, ambos son un binomio inescindible. Phelps y Bolt, así como todos los deportistas de alta competencia, nos enseñan que nada es imposible si es que uno se lo propone.

Finalmente, creo que habrá que cambiar la letra de la canción de Lavoe, porque Río no será el final de Phelps y Bolt, ellos no se convertirán “en las masas otro más”, ellos se han ganado a punta de coraje su sitial en la historia y nuestra memoria.

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