Por Juan Carlos Mejía Seminario
Nuestro sistema electoral no potencia a los PARTIDOS políticos. Prácticamente se pone de lado de los movimientos independientes. En el Perú, basta con que un grupo de personas recolecte firmas y se inscriba y alquile local cada 4 o 5 años para hacer política. Eso ha hecho un terrible daño a la política seria. La legislación debió abrir espacios en los partidos políticos. Legislar por ejemplo sobre cómo deben elegirse las autoridades de los partidos. Lo que no debió hacerse prácticamente es facilitar la informalidad.
Gracias al sistema existente, se ha forjado una idea que está trayendo muchas consecuencias no tan buenas. Una de ellas es la de elegir “al nuevo”. “Vota por el nuevo”. Eso te dicen y te argumentan que al ser nuevo “No sabe robar”. Eso como la experiencia lo ha demostrado, no es verdad. Los “nuevos” muchas veces vienen con suma voracidad y no vienen con ganas de trabajar.
Una forma de corregir esto es dictar una legislación que obligue a todos los candidatos a ser autoridades a llevar un curso de Gestión Pública. Un curso que debe ser presentado al momento de su inscripción como candidato. Ese curso debe ser dictado por el JNE ya sea directamente o por convenio con Universidades. Los candidatos que ya lo hicieron por su cuenta pueden convalidar cursos. El curso de 6 meses debe ser aprobado con nota superior a 13. En ese curso debe recibir legislación laboral, penal, gerencia pública, recursos humanos.
Es importante que el “nuevo” alcalde o gobernador sepa que es Presupuesto. Que sepa, ¿Cuál es el perfil que requiere un puesto? Que conozca el perfil del puesto al que está postulando. Que aprenda a tener rápidos reflejos y conceptos básicos para el ejercicio del Poder. De esa forma ellos, sabrán con conciencia cierta a que van. Además la calidad del Gobierno será inmensamente superior. Y no se desperdiciará el tiempo. Se necesita no solo gente querida por el pueblo, sino gente capacitada. El Perú lo merece. Ni más ni menos.