Santiago Felix Morán – Director General
Ya indicamos que gobernar es más que llegar al poder. El Gobierno parece no acostumbrarse a lo primero por no haber llegado preparado a Palacio. Más preocupante es que el Ejecutivo de Keiko Fujimori haya descubierto que resulta más fácil aparentar autoridad que ejercerla. Seguridad, educación y facultades legislativas ofrecen buenos ejemplos.
El 14 de octubre se creó “Perú en Orden”, comisión permanente presidida por Luis Galarreta, mediante el Decreto Supremo 141-2026-PCM. Desafortunadamente, parecen primar las apariencias y los figureteos, pues ya existe el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana (CONASEC), encargado de coordinar las políticas nacionales de seguridad. Vimos lo mismo hace hace algunas semanas con la Comisión Consultiva de Chlimper y Yoshiyama, cuyas funciones diferentes o superiores frente al Consejo de Ministros nunca quedaron claras. Por otro lado, el Comando Unificado podría funcionar. Reconocemos la captura del 13 de octubre en Puente Piedra de seis presuntos integrantes de Los Remanentes del Tren de Aragua y la incautación de una mini-Uzi, un fusil y 85 municiones. Pero resulta prematuro atribuirla al nuevo comando. Será necesario evitar que la anunciada mano dura termine siendo una imitación de Bukele importada por Temu, más abultada en escenografía, luces y cámaras que en resultados.
Algo parecido ocurre con la RM 613-2026-MINEDU, que publicó para consulta un proyecto de disciplina escolar, mientras Fujimori y José Antonio Chang anuncian reglas de apariencia y revisión curricular. Resulta singular que Palacio, ante nuestra precariedad educativa, destaque cabellos y maquillaje. Desde este portal desconocemos que la extensión del cabello sea medida o indicador de la profundidad del entendimiento. No se comprende mejor un texto por llevarlo corto ni se dominan las matemáticas por obedecer reglas de presentación personal. Según PISA, entre 2022 y 2025 caímos de 391 a 382 puntos en Matemática, de 408 a 390 en Lectura y de 408 a 406 en Ciencias, sin cambio significativo en esta última. No obstante, aún subsiste una brecha de infraestructura de S/165 mil millones, con 28 mil locales críticos y 1,3 millones de estudiantes afectados. A ello se suman la deuda magisterial, una carrera docente verdaderamente meritocrática, la reforma curricular y la anemia infantil, de enorme incidencia sobre los aprendizajes. Nada de esto se soluciona regulando maquillaje. No obstante, hay proeza comunicativa. Keiko parece conocer bien la tribuna a la que predica. Nuestra radiografía cultural, reflejada en el mapa de Inglehart-Welzel, revela el peso de los valores tradicionales. Por tanto la obediencia puede venderse como formación, el Ejecutivo parece apelar a eso.
Que este show sustituya a una reforma educativa real resulta inquietante, más aún cuando Fujimori prometió “un colegio al día”.
La distancia entre anunciar y gobernar supera las aulas. El 29 de julio se anunciaron las facultades legislativas; el 28 de agosto llegaron 66 delegaciones, en ocho materias, por 120 días. El 6 de octubre Diputados aprobó 20 puntos por 90 días y el 9 Galarreta consideró el texto insuficiente. Hoy, 15 de octubre, la Comisión de Constitución del Senado suspendió su sesión por falta de quórum en medio de discrepancias sobre cómo modificar lo remitido por Diputados.
Habíamos advertido que la amplitud de la solicitud entorpecería su trámite. El Ejecutivo transformó dos urgencias, seguridad y Fenómeno El Niño (FEN), en una negociación compleja, mientras el Congreso añade sus deficiencias. César Astudillo e Iber Maraví protagonizaron enfrentamientos; Fujimori recordó que «los perros ladran». Mientras las nubes se condensan sobre el norte peruano, en Lima parecen condensarse también las discrepancias, obstáculos y demoras institucionales. Cuando arranquen las precipitaciones, el diluvio podría extenderse al descontento de una población nuevamente desatendida.
Sería injusto desconocer las intervenciones de Marco Vinelli para mitigar los daños del FEN. Más difícil resulta justificar que, nueve años después de 2017, sigamos descolmatando ríos a las puertas de otra emergencia. Lo que viviremos debe quedar grabado en la memoria nacional para no volver a desatender la prevención.
El Parlamento sí encontró recursos para necesidades distintas. Una remodelación de comedores por S/2,65 millones, aprobada en abril bajo Fernando Rospigliosi (Fuerza Popular), comprende mesas y aparadores estilo Luis XV, sofás tapizados, sillas de cuero verde, revestimientos de piedra sinterizada y hasta una chimenea decorativa, todo bajo la denominación de “mantenimiento integral”. Arturo Alegría la presenta como modernización parlamentaria. Curiosa modernidad aquella cuya expresión estética se remonta a Luis XV. El Parlamento parece modernizar sus comedores mejor que sus procedimientos.
La incertidumbre alcanza también al JNE. Francis Allison solicita una segunda vuelta municipal por el umbral del 30% aplicable a las regionales, aunque la legislación municipal no contempla tal mecanismo. Ipsos le atribuye 57% frente al 33% de López Aliaga en una segunda vuelta hipotética. Paradójicamente, el 63% cree que el JNE le entregará la credencial de alcalde si su lista es proclamada. Roberto Burneo y el JNE siguen sin aclarar definitivamente ese extremo. El magistrado Gunther Gonzales Barrón, en voto minoritario, advirtió contra fórmulas que eludan la prohibición constitucional de reelección inmediata. La certeza jurídica no debería convertirse en un trámite posterior al sufragio.
Fuera del país, Brasil se encamina a una segunda vuelta estrecha entre Lula y Flávio Bolsonaro, heredero político de Jair Bolsonaro, condenado por conspirar contra la transferencia democrática del poder. En España, la crisis de Sánchez desemboca en elecciones anticipadas. En Francia, mientras la juventud exige mejoras educativas, Le Pen propone recortar gasto y redefinir nacionalistamente las competencias europeas. La derecha francesa parece desconectada de esas demandas, aunque conserva respaldo electoral. Finalmente, deseamos la pronta recuperación de León XIV y acompañamos las oraciones de los fieles por su esperada visita al Perú.
Un Gobierno no puede solo representar o aparentar autoridad durante cinco años. Construir un Estado capaz de ejercerla exige algo menos vistoso y mucho más difícil: gobernar.