La situación de zozobra actual se presenta de modo avasallador y dificulta poder vislumbrar con claridad el futuro. Sin embargo, es imperativo que hagamos una pausa al frenesí y la histeria colectiva actual. Esto nos servirá para poder hacer un análisis objetivo de las profundas falencias que la crisis ha evidenciado, insumo necesario para poder afrontar las consecuencias económicas, laborales y sanitarias con las que tendremos que lidiar en los meses venideros.
Es momento de aprovechar el tiempo que tenemos en casa para repensar la democracia peruana, repensar el sistema político de gobierno y, sin lugar a dudas, el régimen económico y el rol del gobierno en ese escenario. Es verdad que esta tarea parece complicada y ardua, cuando no polarizadora. Sin embargo, es por no haber tomado en serio estas cuestiones en épocas de calma que en esta época de calamidades estamos siendo azotados por el flagelo de un sistema de salud en condiciones precarias, una PEA principalmente informal que no tiene cómo afrontar la cuarentena, un sistema de AFP’s que se rehúsa a dar la mano a los más necesitados, un sistema educativo incapaz de dar una solución real a la imposibilidad de impartir clases presenciales, un ministerio de trabajo incapaz de delinear las pautas que orienten al pequeño sector formal, entre otras evidentes .
Existe una cuestión medular sin embargo, a esta conversación sobre el futuro del Perú: Las elecciones generales de 2021. Estas elecciones serán determinantes en el futuro del país. Será un momento “bisagra” en la historia nacional. Si sumamos la crisis sanitaria actual con la crisis que venia atravesando nuestro sistema democratico, desde la renuncia del presidente kuczynski, los escándalos de corrupción, hasta el golpe de Estado perpetrado por Martín Vizcarra, queda claro todo lo que está en juego.
Muchos se preguntaran, ?por qué es importante hablar de las elecciones del próximo año en este momento? Esto es importante porque esas elecciones deberán ser convocadas en los próximos días, para cumplir con el requisito constitucional de un año de plazo para la convocatoria. Esto, sin embargo, tiene una serie de problemáticas que procederé a explicar.
Como todos recordaremos, conforme a la voluntad política del Presidente de la República, los sistemas políticos y electorales nacionales han sufrido una profunda reforma que aún está terminando de ser completada en las instancias legislativas pertinentes. A pesar de ello, una parte importante de las reformas planteadas por el Presidente de la República ya se encuentran en vigencia y regirán los comicios del año 2021.
Entre las reformas ya aprobadas, se encuentran los artículos correspondientes a la Ley Orgánica de Organizaciones Políticas que regulan los procesos de democracia interna, incluyendo la novísima adaptación del proceso de elecciones primarias y los de habilitación de las organizaciones políticas para participar en las elecciones generales, en virtud de su desempeño en las mencionadas primarias.
Asimismo, se ha aprobado otorgar un plazo que va hasta el dia 16 de abril del presente año para que las organizaciones políticas inscritas actualmente en el ROP acrediten el cumplimiento de los nuevos requisitos legales para ostentar dicha inscripción. Entre esos requisitos se encuentra la acreditación de 24.800 afiliados inscritos orgánicamente en el padrón oficial administrado por el ROP y la existencia de por lo menos 65 comités regionales en más de 20 departamentos del Perú.
El estado de emergencia médica y la decisión de decretar el aislamiento social obligatorio tomada acertadamente por el Poder Ejecutivo para enfrentar la crisis pandémica actualmente enfrentada por el Perú y el mundo están generando dificultades para el cumlimiento del calendario electoral del año 2021.
Por un lado, las medidas de aislamiento social impiden a las organizaciones políticas poder acreditar los militantes inscritos y la existencia de comités regionales mínimos para subsanar las inscripciones que ostentan, ya que las actividades que se podrían organizar en este sentido están proscritas por el presente estado de emergencia médica.
Por otro, existiendo la posibilidad que, por motivos de fuerza mayor, las medidas de aislamiento continúen, el proceso de elecciones primarias programado para noviembre de este año se vería en riesgo. Máxime si este es un proceso novel con el que las organizaciones políticas no están familiarizadas, por lo que su organización será compleja y demandará un periodo probablemente más largo del que se podrá disponer una vez que se haya superado la actual crisis médica.
Si estas dificultades no son atendidas de inmediato, la crisis política que que enfrentaba al poder Ejecutivo y al poder Legislativo que pre existía a la actual pandemia se verá agudizada a niveles que pongan en riesgo la ya deteriorada democracia peruana. Asimismo, será imposible empezar a subsanar las profundas falencias que se han evidenciado a través de este proceso de cuarentena.
Por ello, considerando los argumentos expuestos, es de primera necesidad que el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo lleguen a un acuerdo oportuno, permitiéndose la participación irrestricta de todas las organizaciones políticas que actualmente ostenten inscripción electoral y que dichas organizaciones puedan determinar a sus candidatos mediante los mecanismos de elecciones internas regulados en la Ley de Organizaciones Políticas - Ley N 28094. Estas medidas están destinadas a garantizar la correcta y oportuna ejecución del proceso electoral de 2021, hito esencial para la restauracion del camino democratico que se encuentra severamente amenazado.