Punto de Encuentro

Cuanto más viejo eres, más joven serás

Japón es uno de los países más longevos del mundo. Más de la cuarta parte de su población ya supera los 65 años de edad[1] y dentro de este grupo, encontramos fácilmente a gente con 90 y hasta con más de 100 años.

Para muchos, el secreto de la longevidad en Japón está en su alimentación, que es baja en grasas y rica en proteínas vegetales, pero creo que no es el único secreto.

Japón tiene una creencia peculiar acerca de los cumpleaños en los ancianos. Según el calendario lunar, se cree que un ciclo de vida se completa a los 60 años de edad y al cumplirlos, la persona vuelve a nacer y se inicia otro ciclo.

A partir de los 60 años, los cumpleaños en Japón se celebran de manera diferente, como si fueran “especiales” y en donde se desea al agasajado una larga vida y buena salud. El agasajado viste un chaleco y gorro durante la celebración, como símbolo de su retorno a la infancia.  

El color del chaleco y el gorro varía de acuerdo a la edad. A los 60 años, el color es el rojo; a los 70, el púrpura y así sucesivamente. Se celebran estos cumpleaños “especiales” en un intervalo de casi 10 años entre cada uno, hasta llegar a los 100. Cada color y edad de celebración tiene su propio significado. 

Se celebra en todo Japón. Pero es en Okinawa, una de sus prefecturas al sur, en donde encontramos una celebración que aún conserva sus orígenes. 

Cuando alguien cumple 97 años en Okinawa, se celebra el Kajimayaa, en donde el agasajado viste chaleco y gorro y sale a recorrer las calles llevando un molino de viento. Pero antiguamente, se organizaba también un funeral simulado como parte de las celebraciones.

Todo comenzaba la noche anterior a su onomástico, en donde era velado como si fuera un difunto.[2] Al día siguiente, salía a recorrer el barrio para que todos lo pudieran ver, usando un chaleco y gorro y llevando un molino de viento.

Todo esto era para despistar a la muerte: se le hacía creer que el anciano ya había fallecido y que la persona que desfilaba por las calles era un bebé con su molino. En el caso de Japón, aún se conserva la costumbre de usar chaleco y gorro, como símbolo del retorno a la infancia.

Realmente, me resulta algo curioso. Parece que el secreto de la longevidad en Japón, no solo es comer y vivir sanamente, sino también, celebrar los cumpleaños para despistar a la muerte, en donde la longevidad se disfrazaría de juventud.

 [1] BBC News

[2]Hikaru Suzuki. Death and Dying in Contemporary Japan. 

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