Como coach para jóvenes, soy testigo a diario de diversas problemáticas; no sólo de estos sino de las familias en su conjunto. Los hijos no son generación espontánea, sino son el resultado de la educación y los valores que le dieron su padres, del entorno en el cual se criaron, y existe también un componente genético no menos importante. Todo esto lleva a que los hijos internalicen determinadas conductas y comportamientos que guiarán su actuar diario.
Sin embargo, en ciertas ocasiones, recibo la visita de los padres, quienes me cuentan una serie de conductas no deseadas por parte de sus hijos que es lo que hace que finalmente lleguen a mi. La lista de “inconductas” muchas veces es larga y recién acuden a un profesional cuando cayó “la gota” que rebalsó el vaso de agua. Es decir, cuando todo explotó.
¿Porque esperar una acumulación de eventos para acudir a un profesional? ¿Porque recién cuando la situación se hace insostenible es que buscamos ayuda? La respuesta es simple: preferimos no ver lo que está pasando en nuestras propias narices. Tratamos de excusar o minimizar cada comportamiento extraño que observamos. Nos evitamos “la chamba” de corregir oportunamente las situaciones y preferimos hacernos de la vista gorda.
Esto es un gravisimo error. Con el silencio, estamos convalidando una conducta no deseada y por lo tanto enviamos un mensaje distorsionado a nuestros hijos. Las decisiones deben ser firmes y oportunas para que esto surta efecto. Así como también, las indicaciones y los castigos; los cuales deben ser brindadas en bloque por ambos padres, con cariño pero con firmeza. Si no se corrige oportunamente, la ola crecerá y después será imparable.
Cualquier feeedback debe ser inmediato (sin terceros que escuchen la llamada de atención obviamente) y de la forma adecuada. No dejes pasar conductas no deseadas, toma las medidas oportunas, realiza tu labor de padre que es formar al ser al que trajiste al mundo. Sin duda alguna es el trabajo más importante en tu vida y más gratificante. Es tu legado. Y si vez algún problema, nunca lo dejes pasar por algo.
Pablo Martinez Veloz
Coach para Jóvenes
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