El pasado fin de semana el ex presidente Alan García llegó a Lambayeque para escuchar a los universitarios, agricultores, dirigentes vecinales, autoridades municipales y dialogar con el poblador de a pie, a quienes les transmitió un mensaje de optimismo, confianza y fe en que a partir del 2016 el Perú retomará el camino del desarrollo.
Desde el 28 de julio del 2011, en que acabó su mandato, Alan García no había realizado visitas al interior del país. Escogió la norteña región de Lambayeque para tener un acercamiento con el pueblo.
En cada lugar al que llegaba, los ciudadanos agradecían por la electrificación de sus pueblos, servicios de agua y alcantarillado, hospitales, colegios emblemáticos, asfaltado de pistas, veredas, puentes, entre otras importantes obras. Todo ello demostraba la alianza de Alan García con el pueblo.
Desde el inicio del actual gobierno se diseñó un plan para dañar la imagen del ex mandatario aprista. Han sido casi cuatro años de constante asedio y persecución, denuncias falsas e imputaciones de supuestos delitos, las cuales eran difundidos por los medios de comunicación –que manejan desde Palacio de Gobierno- a cambio de publicidad.
Pero no se dieron cuenta que las 152 mil obras ejecutadas durante el gobierno del presidente Alan García en coordinación con las autoridades regionales y municipales sería la mejor carta de presentación de Alan García en todo el Perú.
El resultado de su exitoso gobierno se vio reflejado el pasado fin de semana en el caluroso recibimiento que le dio la región lambayecana. El líder aprista recorrió el valle, conversó con los ciudadanos y escuchó sus reclamos.
García llegó hasta Pomalca, Pátapo, La Cría, Oyotun, Cayaltí y Mocupe, donde fue recibido por la población, que lo esperaba en la carretera y detenía a la comitiva para caminar con él. En las casi doce horas de su primera jornada, que se inició con un diálogo en el que participaron más de 700 jóvenes universitarios, el ex mandatario también presidió concentraciones.
A Oyotun llegó de noche y una multitud lo esperaba en la plaza de armas. El joven alcalde Alan Ugaz le dio la bienvenida y agradeció a nombre de la población por las diversas obras ejecutadas entre el 2006 y 2011.
“Después de cuatro años, es la primera vez que salgo de Lima para ver lo que hizo el gobierno aprista por el pueblo y escogí Lambayeque para hablar a los compañeros, a la población, decirles que podemos hacer más obras. Si lo pudimos hacer cuando estábamos en el gobierno…pues vamos a demostrarlo de nuevo”, dijo el líder aprista en Oyotun, distrito ubicado a casi dos horas de Chiclayo.
Luego siguieron Cayaltí y Mocupe, donde cientos de pobladores lo esperaban para escuchar el mensaje de esperanza y explicar cómo el país puede mejorar en loeconómico y social. “El Perú no puede caer en una nueva aventura, al gobierno no se llega a aprender”, anotó. Al día siguiente el mandatario recorrió 17 zonas de los conos de Chiclayo, para luego reunirse en un almuerzo popular con 1,500 asistentes.
En el quinquenio aprista, la economía creció casi en 8 % anual, se realizaron 152 mil obras, se electrificaron 15 mil pueblos, se redujo la pobreza de 48 % a 28 %, además se crearon más de 2 millones y medio de puestos de trabajo, se construyeron 40 hospitales, 52 colegios emblemáticos, 2,240 sistemas de agua y alcantarillado, se asfaltaron 10,500 km de carreteras, entre otras obras. Esa es la alianza de Alan García con el pueblo y ante ella, no hay veto que valga.