Hace unos días en una entrevista para Expreso TV me consultaron que opinaba de la disminución en la sensación de inseguridad que actualmente presentan las estadísticas. Yo respondí que el dato es relevante pero aun poco significativo, pues pensaba que la población se ha acostumbrado a vivir en zozobra frente a la inseguridad ciudadana. Se han vuelto comunes los robos de celular, los asaltos al paso y a los bancos.
Mientras que el Poder Ejecutivo dice tener éxito en la lucha contra la inseguridad ciudadana, nosotros sostenemos que hay indicadores que señalan, por el contrario, un agravamiento de la violencia. La cosa está peor. La violación de menores, el asesinato con crueldad, las niñas que desaparecen y los delitos de convivencia social son “pan de todos los días”. Hasta hoy el Estado no implementa una Política de Salud Mental. Simplemente no existe. Por eso, no hay solución de fondo, y si se pregunta en la calle al ciudadano que opina, vienen los “objetivos”resultados del último informe de seguridad ciudadana del INEI donde veremos que hay una ligera disminución de la percepción de inseguridady de la victimización. Sin embargo hay que destacar que el estudio del INEI, también, ha dado cuenta de otra realidad: “que los delincuentes actúan con mayor violencia, con ferocidad y hasta son capaces de matar por un celular. Esto se refleja en que el 10.4% de ciudadanos mayores de 15 años que fueron víctimas de algún delito –entre noviembre 2016-abril 2017–…que los hampones portaban armas de fuego. En un anterior periodo (noviembre 2015-abril 2016), el resultado de la encuesta –al respecto– fue 7.4%”.(1)
Mientras no exista un liderazgo desde el Presidente de la República y su Ministro del Interior, que motiven y acompañen a todas las Regiones, con un plan integral holístico, logística y financiamiento, creemos que los esfuerzos son desintegrados, apuntansolo a algunas urbes, y no se han tomado las medidas para el gran cambio.
La utilización de las fuerzas armadas como apoyo de manera disuasiva ya es repensada en algunos sectores “caviares” que antes lo desdeñaban. Están las declaraciones de mea culpa ante el Parlamento del anterior Ministro Basombrio: “… sostuvo que la participación de las Fuerzas Armadas para atender la seguridad ciudadana “es un tema que merece ser discutido”. Sin embargo, aseguró que su opinión personal y la del Gobierno es que no deben participar en investigación criminal ni patrullaje”(2). ¿A quien se le puede ocurrir que las FFAA intervengan en la investigación del delito?; pero si en el patrullaje. Contingentes del Ejército de apoyo a la PNP en la carretera Panamericana de Barranca - Huarmey – Casma, por ejemplo, resulta una necesidad imperiosa. En el Callao, la Marina puede apoyar a la PNP en acordonamientos y patrullaje transversal integrado. ¿Porqué no? ¿Porqué no utilizar las fuerzas de la legalidad y del estado de derecho para defendernos frente a los criminales?
Muchos miembros de las FFAA (Ejército, Marina de Guerra y Fuerza Aérea) ya han viajado varias veces en misiones de paz en lasmisiones de estabilización de Naciones Unidas en Haití, en labores de mantenimiento de paz y seguridad en el país antillano.Las operaciones de paz son parte de la política del sector Defensa, y los militares peruanos han tenido la oportunidad de fortalecer su proceso de instrucción y de entrenamiento, analizar realidades similares en situaciones de conflicto, así como post conflicto, e interactuar con unidades y personal militar y de la policía de otros países.(3)
El cambio de raíz en la escolástica de la PNP, ética y técnica, su repotenciamiento haciéndola atractiva ante la clase estudiantil, la especialización de la PNP (existe pero hay que ordenarla), el reordenamiento de las más de 40 Escuelas de Policía, una lucha frontal contra la delincuencia común (urbana y rural) que importe un ataque a la impunidad, los módulos de seguridad ciudadana que brillan por su ausencia, son algunas de las cosas que se reclaman desde la campaña electoral. La lucha contra el Crimen Organizado es otro factor que requiere una limpieza anticorrupción a nivel nacional, así como la recuperación de jóvenes en riesgo, el tema penitenciario, las fronteras y el contrabando, el asunto migratorio, entre otros factores ausentes para el verdadero cambio, son temas que abordaremos en los escritos que vengan.
François Novaro
Abogado y Político
(1) https://peru21.pe/lima/disminuye-victimizacion-percepcion-inseguridad-80224
(2) https://elcomercio.pe/politica/carlos-basombrio-reconoce-errores-gestion-mininter-436696
(3) http://www.andina.com.pe/agencia/noticia-nuevo-contingente-militar-peruano-viaja-para-mantener-paz-haiti-552604.aspx