Confieso que cuando inició el gobierno de Ollanta Humala – que afortunadamente ya llega a su fin- creía que para nuestro país venía un cambio real, un crecimiento y posicionamiento del Perú en los ojos del mundo, creo que al igual que yo, también hubieron muchos de los que pensaron que esta nueva figura en el poder -que además era políticamente nuevo y joven- mostraba un aparentemente verdadero compromiso por trabajar por el país, aquella impresión, expectativa y compromiso también la mostraba su esposa Nadine Heredia, que se presentaba siempre al lado del aquel entonces candidato, sujeta a su mano y dando respaldo a cada promesa suelta en campaña, no era para menos, las esposas deben estar siempre en las buenas y en la malas al lado de sus esposos, aunque a decir verdad, las esposas de los candidatos postulan también a un titulo protocolar, que aunque no sea oficial, sí las convierte en la mujeres más poderosas del país.
Con el transcurso de estos cinco años, el fin de este gobierno termina siendo muy distinto al de cualquier otro que hayamos tenido, y no por los muchos o pocos logros que se hayan alcanzado sino porque es justamente ese lado no oficial que termina yéndose con una serie de investigaciones fiscales que ninguna otra primera dama haya tenido en los últimos años en el Perú.
Ad portas de dejar el Palacio de Gobierno, la primera dama, Nadine Heredia deberá afrontar diez casos de investigación fiscal, entre ellos y el más conocido, su presunta vinculación con el lavado de activos, investigación que busca conocer el origen de los aportes al partido nacionalista y el contenido de las famosas agendas de su propiedad.
Han sido innumerables los textos que se han escrito, los reportajes que se han elaborado y los comentarios que se han dado en los distintos medios de comunicación luego de la aparición de estas cuatro agendas, y con ello, la indudable defensa de su esposo, el presidente Ollanta Humala quien sostuvo que estos eran documentos que obedecían enteramente al ámbito privado y que debían ser devueltas a su propietaria porque era lo lógico, pero déjeme decirle –todavía presidente- que se equivoca, lo lógico era que Nadine Heredia respondiera inmediatamente su autoría, lo lógico era que una vez más no le mientan al país pero lo lógico ahora es, que usted también sea parte de esta misma investigación.
Demostrar que ésta, como las otras denuncias en contra de la señora Heredia no tienen fundamento, es trabajo de su abogado, Eduardo Roy Gates, así como también es decisión de cada congresista nacionalista, defenderla.
Aún queda mucho por averiguar, con el tiempo irán saliendo más pruebas, testigos, documentación y todo lo que involucra una investigación, las mentiras tienen patas cortas y hace que la verdad tarde o temprano siempre salga a la luz.
Ahora, tenemos nuevo presidente para los próximos cinco años y con ello también una nueva primera dama, Nancy Lange, de quien veremos y esperamos su demostración de amor por el Perú. No, no es ponerle los ojos encima ni creer que la historia vaya a repetirse, es sólo una petición que hace una mujer, periodista y sobre todo una peruana que confía en tener un mejor mañana para su país.