Aunque no lo parezca, soy un ferviente partidario y defensor de la libertad de expresión. En ese sentido, creo que cualquier ser humano tiene derecho a opinar lo que le da la reverenda gana, y el día que busquen recortar esta libertad intrínseca a nuestra humanidad- saldré junto a miles más a protestar, porque tanto fulano como mengano, más allá de lo que digan, tienen el derecho a expresarse. Ahora, por supuesto que esto tiene un doble filo: tienes el derecho a decir cualquier cosa, pero ojo, si dices una animalada, no esperes de que el público guarde silencio. Tu facultad a opinar no te libera de la crítica, sobre todo si tu opinión es una de esas insulsas y blandengues opiniones amarillistas que la gente vomita (y digo vomitar en el sentido más puro de palabra) con la intención de ser controversiales, y sólo terminan haciendo el ridículo. En ese sentido, llamó -nuevamente- mi atención una de las columnas publicadas el día de hoy por Altavoz. No es que haya cogido de punto a Altavoz ni mucho menos, es más, los sigo en Facebook, y la verdad es que publican material bastante interesante. Sin embargo, creo que como el diario serio que son, deberían tener estándares mínimos para filtrar algunas de las dichosas opiniones que sacan al aire. Después del resbalón con la columna de Devoto, pensé que tal vez habría cambiado aquello, pero bueno, me equivoqué, he aquí a lo que me refiero: http://altavoz.pe/2015/07/15/opinion/matrimonio-gay-el-siguiente-paso-por-adriana-tudela-gutierrez. Si te da flojera abrir el link, es simple, la señorita Tudela piensa de que legalizar el matrimonio gay inevitablemente resultará en la poligamia (lo cual, para ella, es algo nefasto). De manera concisa, tengo 3 objeciones:
1) EL MATRIMONIO GAY ABRIÓ LA PUERTA A LA POLIGAMIA
La premisa de Tudela es la siguiente: se ha desvinculado la función reproductiva del matrimonio, y como resultado de que ahora “todo es amor”, eso justifica que se puedan casar tres, o cuatro, o cinco personas que se aman. Pequeño problema, si la función social del matrimonio fuese meramente la reproducción, el matrimonio polígamo sería la epítome de aquello. Si lo que te importa es traer niños al mundo como cancha ¿No es más fácil permitir la poligamia? Como en Senegal por ejemplo, donde hay familias que tienen hasta veinte hijos. En resúmen, la poligamia es tan probable de ocurrir con, o sin, el matrimonio gay. Tudela mezcla papas con camotes, diciendo que este cambio abre la puerta a la poligamia, cuando bajo su criterio, la polígama es totalmente permisible. Pero punto aparte, lo que más me llama la atención en su artículo, es que suena un poco preocupada de que se haya desvinculado la función reproductiva del matrimonio para convertirse en algo accesorio.
Ojo, esto no es algo que se haya discutido por la academia ya varios años. Tampoco es que se haya establecido que la función social del matrimonio ha evolucionado. Obvio, jamás fue utilizado como instrumento de poder y/o diplomacia- nunca se usó para expandir el territorio de imperios como el Reino Frances en 1532, o por generaciones antes en Oriente, sobre todo en la cultura China. La finalidad del matrimonio siempre ha sido constante.
Y bueno tiene algo de sentido, si la función del matrimonio es principalmente la reproducción, hay lógica en que la gran mayoría de derechos que otorga el matrimonio no tengan nada que ver con la reproducción, como por ejemplo la facultad de hacer una declaración de ingresos e impuestos juntos, solicitar beneficios del gobierno como los del Seguro Social y Medicare, además de los beneficios para empleados como el del seguro medico familiar y la ausencia medica familiar. Ni hablar de la nacionalidad, la toma de decisiones médicas, el cambio de estado civil en tu documento de identidad, o la conversión a heredero forzoso. Si, súper relacionado a la reproducción, la finalidad se infiere claramente. Cabe resaltar también que en un mundo donde ya existen 7.5 billones de seres humanos, cifra proyectada a multiplicarse exponencialmente dentro de los siguientes 20 años, es vital que nos reproduzcamos, de lo que contrario podríamos extinguirnos. Hay muchas más probabilidades que el matrimonio gay y sus perversiones causen el declive de la humanidad, antes que la sobrepoblación. Nuestras figuras legales deben rígidas e inflexibles, contradiciendo la realidad y las necesidades actuales, de lo contrario el caos nos espera. Podría hablar de la adopción gay, pero no la pienso hacer más larga.
2) LA POLIGAMIA SE VA A LEGALIZAR IMINENTEMENTE
En este en particular, la visión de como funciona el acto legislativo a nivel mundial de Tudela me parece paupérrima, por decir lo menos. Para empezar que con mi punto anterior, la conectividad entre el matrimonio gay y la poligamia quedó bien chancada, pero si inclusive aquello no fuera cierto, hace falta legislar para incorporar a cualquier ordenamiento la poligamia. El problema es que en occidente, la presión democrática para legislar en torno a la poligamia es escasa. Es más, la poligamia era legal en varios estados de EEUU como Utah, hasta que en 1852 se volvió ilegal. Aún existen grupos marginales que la practican, pero jamás los suficientes como para movilizar al Estado. Como resultado, no es tan simple como: si Y es legal, y X se parece a Y, entonces X es legal también. Hay mucho más detrás de esto.
Cuando hablamos de la formación de políticas, el congreso puede ser comparado a un mercado. Los congresistas quieren tus votos, y tu quieres cosas; para que votes por ellos, tienen que hacer ciertas cosas. Si no existe presión, como a través de lobbying por ejemplo, para legalizar la poligamia, es muy probable que esta no sea legalizada. Oferta y demanda. Si no hay demanda legislativa, jamás habrá una oferta materializada en leyes.
Ahora, es cierto que hay ciertos casos, como en el de EEUU, en donde el matrimonio gay se volvió legal y obligatorio a lo largo del territorio como resultado de la jurisprudencia vinculante de la Corte Suprema. Sin embargo, llegar a la Corte Suprema no es como pedir tu Easy Taxi: es un proceso largo, complicado, y burocrático. No hace falta decir que encima esta mecánica ni se da en varios países, como en el Perú, donde el congreso fue el que decidió sobre la Union Civil. Y para la suerte de algunos, considerando que el Tribunal Constitucional se pronunció a favor de la misma.
A lo que voy, es que probablemente esto no ocurra, y si ocurre, será dentro de mucho. Puede dormir tranquila por ahora señorita Tudela.
3) LA POLIGAMIA ES TERRIBLE
¡No a la poligamia! Gritaba hacia sus adentros la señorita Tudela, sosteniendo firmemente en su mano el absolutismo moral e hipócrita, con el que juzga una práctica que ha existido en miles de civilizaciones a lo largo de la historia de la humanidad, y que funciona bastante bien en las regiones del mundo actual en donde existe como una vía legal.
La verdad es que es bastante simple, más allá de que tenga o no que ver con el matrimonio gay (más no, que si), si no te gusta la poligamia, no te cases con más de una persona pues. La poligamia es una práctica matrimonial totalmente legítima. Al fin y al cabo, es un acto llevado a cabo por adultos que consienten a estar relacionados de tal forma. En el ejemplo que plantea Tudela, las tres mujeres que buscaban casarse ya habían estado en una relación feliz por años. No veo el problema. Fácticamente, la poligamia ya es legal en alrededor del 25% de países en el mundo- es cierto de que algunos países donde existe la poligamia se han reportado también altas tasas de abuso doméstico, sin embargo, eso se debe a que en algunos de los países en los cuales existe, también existe un machismo castrante. Con un marco institucional sólido, una sociedad más abierta, junto a leyes claras y efectivas en contra del abuso doméstico, aquello no ocurriría. También cabe resaltar que cuando hablo de poligamia, me refiero a la multiplicidad de parejas de cualquier sexo, sean tres hombres, dos hombres y una mujer, tres mujeres, o cualquier combinación que se te ocurre. Así que más allá de tu sexo, creo que cualquier persona debería poder acceder a un matrimonio polígamo. Eres libre de hacer con tu vida lo que te de la gana, y nadie tiene porque juzgarte.
Dentro de todo pudo ser peor, hay gente que va más allá de la poligamia, y salta a decir que el matrimonio gay abre puertas a la pedofilia, o inclusive la zoofilia (claro, porque entre un menor de edad, y una mascota, ambos pueden consentir a formar vínculos jurídicos). Así que en comparación, supongo que no fue tan desastroso.
Como dije antes, la libertad de opinar no te exonera de crítica. Sobre todo si pretendes publicar tu visión en una plataforma virtual con miles de lectores. Es tu responsabilidad, como mínimo, publicar algo bien fundamentado. Lamentablemente ese no siempre es el caso.
Muchas gracias.