Cada semana aparece una nueva cuenta bancaria de la pareja presidencial. En lugar de responder inmediatamente y decir su verdad, envían una carta notarial a un programa televisivo para que no propale un informe periodístico y después le envían a uno de sus defensores de oficio para admitir que era su cuenta y que el dinero fue transferido de una cuenta del presidente Ollanta Humala.
La primera dama dice primero que no, para luego decir que sí. Es decir no es capaz de sincerar el número de cuentas que tiene, ante estas actitudes, la población pierde confianza y eso se refleja en las encuestas.
La popularidad del gobierno conyugal ha caído de manera catastrófica. El mandatario bajó a 17 % y 14 % -según Ipsos y Datum- y la popularidad de la señora Nadine de Humala cayó entre 15 % y 12 %. La tarjeta de la amiga y funcionaria del Estado, los costosos vestidos de Oscar de la Renta, las carteras Louis Vuitton, los chocolates caros, le están pasando la factura a los Humala-Heredia, quienes perdieron la cuenta de las cuentas que tienen.
Quizás aconsejados por sus allegad@s –que cada día son menos- la primera dama ha salido a victimizarse y decir que durante los años 2005 y 2010, sufrieron la misma situación que están pasando ahora, en la cual su esposo –hoy jefe de Estado- no podía ir a Larcomar para adquirir un reloj y que ella “no podía vestirse como uno”.
“Nos tratan como ciudadanos de segunda, nosotros somos ciudadanos de primera como ustedes” dijo en Ácora, Puno, vestida con un traje tradicional, dejando de lado sus vestidos de marca. Sus palabras buscan la solidaridad en el sur del país, al cual tuvieron abandonado durante sus cuatro años de gobierno.
Hace unos días, su abogado dijo que la pareja solo tenía una cuenta bancaria en Francia –no declarada antes-, pero a los días se difundió el informe que había otra cuenta en el Perú. ¿No le dijeron la verdad a su defensor?
Los defensores de oficio de la pareja presidencial señalan que la cuenta de ahorros del presidente Humala es del Banco de la Nación, donde se le depositan sus haberes y que en los casi cuatro años de gobierno ganó poco más de S/ 700 mil soles.
Pero la nueva cuenta de la señora Nadine Heredia fue abierta recién el 2013 y las transferencias que se hicieron sumaron S/ 180 mil y se efectuaron pagos por casi S/ 40 mil, quedando un saldo que no se mueve desde hace meses.
Preguntamos: ¿con que se pagan los colegios, los viajes de vacaciones, las hipotecas y otros gastos que el presupuesto del Despacho Presidencial no cubre?
Las denuncias periodísticas sobre los aportes al Partido Nacionalista declarados ante los organismos electorales tampoco cuadran. No responde a su ex operador Martín Belaunde Lossio, quien dijo que la contrató “para ayudar a una amiga que no tenía trabajo y necesitaba dinero”.
Hoy tiene cuentas bancarias y está arreglando el pago de sus impuestos ante la Sunat, entidad que acosa a los contribuyentes que no pagan sus impuestos de manera puntual, pero la primera dama se le permite pagar solo cuando la descubren.
La pareja presidencial está a punto de llegar al dígito de aprobación y todavía le faltan trece meses para dejar Palacio de Gobierno y muchas denuncias por investigar. Las cuentas y cuentos se pagan.