Con respecto al pedido de delegación de facultades presentado por el Ejecutivo en materia tributaria, una de las propuestas que más destaca es la simplificación de los regímenes existentes: mantener el NRUS para los negocios pequeños y establecer un régimen general que integre al RER, al Régimen MYPE Tributario y a los demás esquemas vigentes.
Si bien la necesidad de crear regímenes simplificados y con menos cargas tributarias y laborales para las pequeñas empresas es motivada por buenas intenciones, en la práctica vemos que este tipo de políticas también puede generar un incentivo perverso: premiar a las empresas por mantenerse pequeñas y penalizarlas cuando comienzan a crecer
Hsieh y Olken (2014) descubrieron que las microempresas no se mantienen pequeñas porque las regulaciones del Estado no las deje crecer; se mantienen pequeñas porque su modelo de negocio es de subsistencia. En ese sentido Hsieh y Olken argumentan que: El entorno regulatorio actual de los países en desarrollo, sin querer, subsidia y sobreprotege la ineficiencia de los pequeños mientras castiga a aquellos que quieren escalar.
Esto no significa que el Estado deba abandonar a los pequeños empresarios o desear que desaparezcan. Significa cambiar radicalmente el criterio: apoyar por productividad y no por tamaño.
En ese sentido, una política pro-MYPE saludable debería avanzar hacia un sistema tributario simplificado, que no genere saltos bruscos en la carga tributaria cuando una empresa aumenta sus ventas o trabajadores, de tal manera que no se penalice el crecimiento.
La misma lógica debe aplicarse a los subsidios, créditos o garantías públicas o apoyos técnicos. No deben otorgarse de manera masiva e indiscriminada por el solo hecho de pertenecer a la categoría “MYPE”, sino priorizando criterios de potencial de crecimiento, innovación o eficiencia, permitiendo que las empresas más productivas absorban esos recursos y escalen.
Por ello, la implementación del nuevo régimen que resulte de la delegación de facultades solo podrá representar un cambio significativo si no se limita solo a reducir el número de regímenes tributarios.
Referencias:
Hsieh, C.-T., & Olken, B. A. (2014). The missing "missing middle". Journal of Economic Perspectives, 28(3), 89–108.