Punto de Encuentro

A pesar que no tendrá mayoría en el Congreso

¿POR QUÉ UN GOBIERNO DE ROBERTO SANCHÉZ SERÍA UN DESASTRE PARA EL PERÚ?

Félix Álvarez Velarde

Autor de “El Fracaso del Socialismo en el Mundo”

Y “La Batalla Cultural, Emocional y Política en el Perú”

El gobierno de Pedro Castillo (Perú Libre) produjo un grave daño económico, social y político, pero si Roberto Sánchez (JPP) llegara a la Presidencia de la República sería aún peor, como lo explicaremos en este artículo. En principio, él reivindica a Castillo y gracias a su “castillismo” ha logrado vencer a los otros grupos de izquierda en las elecciones generales y llegar a la segunda vuelta (a la fecha, es casi seguro, pues la tendencia lo favorecen y los pedidos de nuevas elecciones – solo en Lima o en todo el país- ha sido considerado inviable por el JNE, última instancia electoral – a pesar de las graves irregularidades en la primera vuelta de elecciones generales. Asimismo, ha sido ministro de Castillo durante todo su régimen y muy cercano a la presidencia, hasta el golpe de Estado fallido. También es conocido su apoyo al régimen político del socialismo del siglo XXI de Venezuela. Veamos las principales propuestas programáticas de Roberto Sánchez y sus graves consecuencias económicas y sociales para nuestro país.

  1. CAMBIO DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA, PRINCIPALMENTE DEL CAPÍTULO ECONÓMICO.- Los cambios principales que pretende realizar Roberto Sánchez son: el que el Estado ya no tenga el carácter subsidiario en el rol empresarial, sino que éste controle directamente los recursos estratégicos del país (petróleo, gas, cobre, oro, litio, principalmente); eliminar la posibilidad de establecer los contratos-ley entre el Estado e inversionistas privados para garantizar a nivel constitucional las inversiones – para atraerlas.
  2. No privatizar a Petroperú; por el contrario, aumentar el apoyo para fortalecerla a fin de que también realice exploración y explotación petrolífera por ser empresa “estratégica”. Estatizar Camisea, pues el gas es un recurso “estratégico”. 
  3. Realizar una segunda reforma agraria (la primera fue la del gobierno militar de Velasco Alvarado), sin expropiaciones.
  4. Industrializar la economía, obligando a las empresas a aumentar el valor agregado de sus productos, especialmente mineros (siguiendo las equivocadas políticas de la CEPAL de los años 50-60).
  5. Renegociar los TLC (tratados de libre comercio).
  6. Eliminar la autonomía del BCR, para utilizar las reservas monetarias por parte del Ejecutivo y para que el Ejecutivo pueda tener injerencia en la gestión del BCR.
  7. Apoyo a la minería ilegal e informal (estas minerías han financiado fuertemente  la campaña electoral de Roberto Sánchez y de varios congresistas de JPP).
  8. Imponer mayores impuestos a las empresas, especialmente a las mineras; Asimismo, a las “sobre-ganancias mineras”.
  9. Disminuir el tiempo de vigencia de las concesiones mineras, para favorecer a la minería ilegal e informal y hacer auditoría social a esas concesiones.

GRAVES CONSECUENCIAS QUE TRAERÍAN ESAS POLÍTICAS DE ROBERTO SANCHEZ (JPP).m

  1. La posibilidad de que Roberto Sánchez  gane la segunda vuelta y llegue a la Presidencia de la República ya está paralizando una serie de inversiones privadas, las cotizaciones en la bolsa de valores van a la baja y el dólar está incrementando su precio. En caso de que efectivamente triunfe, se congelarían las inversiones, habría fuga de capitales y de talentos, con lo cual el PBI bajaría sustantivamente, aumentaría la pobreza, aumentaría la inflación y otros problemas económico-sociales (deterioro –aún más- de los servicios de salud, educación, agua y saneamiento; aumento de la delincuencia, fuga de talentos, entre otros).
  2. Se incrementarían las acciones de los anti-mineros. alentados incluso por el ejecutivo –como sucedió en el gobierno de Castillo, cuando varios ministros alentaron las acciones en contra de la minería formal -, en el cual Roberto Sánchez fue ministro. Recordemos las invasiones de terrenos de varias minas, el bloqueo de carreteras de acceso a mineras – como Las Bambas-, impidiendo que puedan sacar sus productos y se abastezcan de repuestos, materiales e insumos para la producción e incluso privarlas del agua (caso mina Cuajone que estuvo paralizada 54 días, les cortaron el agua, en el 2022). El gobierno no hizo nada por hacer respetar el Estado de Derecho. Con ello, la producción minera bajará aún más, afectando seriamente al PBI.
  3. En poco tiempo perderíamos el “grado de inversión” y por consiguiente aumentaría nuestra deuda externa (subirían los intereses de ésta), nuestros bonos soberanos perderán su cotización y será mucho mas difícil y costoso colocar nuevos votos; peor, si el BCR pierde su autonomía.

En resumen, los daños económicos y sociales serían inmensos.

Algunos piensan que Pedro Sánchez (JP) y sus aliados no cuentan con los votos suficientes en el Congreso para poder modificar la Constitución Política y lograr la convocatoria de una asamblea constituyente, pero lo intentarán con fuertes movimientos sociales, como la izquierda lo logró en Bolivia y Chile (aunque en este último país lograron constituir la Convención Constituyente y redactar una constitución liquidadora del sistema económico que propiciara el “milagro chileno” - los más altos crecimientos del PBI en Latinoamérica-, pero los demócratas lograron rechazarla en referéndum). Pero el gobierno de Castillo, aún sin haber logrado constituir la Asamblea Constituyente (lo intentaron), hizo mucho daño a nuestro país, como lo indico en mi libro “El Fracaso del Socialismo en el Mundo”.

Tenemos que reaccionar proactivamente y evitar democráticamente que se instaure un gobierno aun peor que el de Castillo, pues Roberto Sánchez está mejor preparado que aquel. Indudablemente que no hay otra opción que apoyar a Keiko pues si garantizaría el respeto al sistema económico de respeto a la propiedad privada, la economía de libre mercado y el rol subsidiario del Estado en materia económica (lo cual atraería mayores inversiones nacionales y extranjeras, con la consiguiente creación de empleo formal). Pero no solo debemos actuar proactivamente en esta coyuntura política, sino Para ello tenemos que ganar a la izquierda la “batalla” cultural, emocional y política (recomiendo la lectura de mi libro que precisamente lleva de título: “La Batalla Cultural, Emocional“) para garantizar que en nuestro país se implemente integralmente el capitalismo liberal, con lo cual podríamos crecer a un promedio del 7% del PBI, con lo cual en dos décadas llegaríamos al nivel de un país del primer mundo, con pleno empleo y liquidando la pobreza.

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