Punto de Encuentro

Política de Estado y Unidad

Enero, mes que acaba de pasar, quedará marcado en el calendario nacional como el mes que consagra el cierre de nuestras diferencias con el hermano país de Chile; en principio porque el pasado 16 de Enero se cumplieron 7 años (2008) de la presentación de la histórica demanda peruana ante la Corte Internacional de La Haya por el diferendo marítimo que sostuvimos con Chile. Transcurría el segundo gobierno de Alan García y la noticia dio la vuelta al mundo.

Además de ello cabe mencionar que el 27, de ese mes también, se celebrará el primer aniversario del fallo del mencionado tribunal mundial, en el cual se le reconoce al Perú la soberanía sobre 50,284 kilómetros cuadrados de mar; pero sobre todo con el cual se cierra un ciclo de duda y tensión que se arrastraba, bajo diferentes expresiones, desde el final de la Guerra del Pacífico.

A propósito del primer acontecimiento hace unos días se presentó el libro “La Haya, decisión histórica”, del ex Canciller del Perú Luis Gonzáles Posada Eyzaguirre, el cual narra de una manera clara y didáctica la historia previa que enmarca la presentación de la demanda y que generó el impulso necesario para un resultado, fuera de toda duda, favorable.

Gonzales Posada describe en el texto la travesía que se inicia meses antes del inicio del primer gobierno de Alan García, con el envío a Santiago del emisario personal de éste, el comunicador Hugo Otero Lanzaroti para conversar con Pinochet sobre la clara diferencia de criterios respecto a nuestros límites marítimos. Ello ocurrió en 1985, casi tres décadas antes de la resolución de la corte. Fue precisamente Alan García, ya en su segundo gobierno quién presenta la demanda, como hemos anotado líneas arriba con gran repercusión internacional.

Gonzales Posada señala con acierto que existen dos temas claves para la consecución de éste logro nacional: la unidad del país en torno al tema y la determinación de los gobiernos que transcurrieron en tomar el asunto como una real política de Estado. El rol del parlamento fue clave, con todas las bancadas apostando por el triunfo y colaborando entre sí. Cabe mencionar que el autor del texto era el presidente del congreso al momento de la presentación de la demanda, es por tanto testigo y actor clave del proceso, voz autorizada sin duda para narrar los acontecimientos. Importante destacar además que el ex Canciller advierte en su obra sobre los graves riesgos del armamentismo en América Latina, tema muy poco debatido en estos días.

La política de Estado que construyó las condiciones del triunfo de La Haya dista mucho de la actual política que propone el régimen de Los Humala: política de la diatriba, del insulto y de intentonas de destrucción al adversario. El clima de unidad del Perú que generó la demanda ante la corte de La Haya debe servir de ejemplo para todos los peruanos, sobre todo para quienes nos gobiernan actualmente que en lugar de aglutinar voluntades y generar consensos plantean equivocadamente polarización y división.

Ojalá que la reflexión en torno a la construcción de una política de Estado y alrededor de la unidad peruana que plantean tesis y escritos como los del ex canciller Gonzales Posada sean ejes rectores para la clase política en el futuro cercano.

Cierto es que aún quedan temas pendientes por encarar por el hermano del sur; más allá de asuntos mínimos de desacuerdo, señalaremos dos metas importantes: el gabinete binacional, tal como se tiene con el Ecuador, para impulsar el intercambio comercial y las políticas de desarrollo y en segundo lugar la desmilitarización de las zonas de frontera para generar confianza en la construcción de un futuro común de paz y desarrollo para ambas naciones, futuro por el que estamos seguros apuestan ambos pueblos.


*Coordinador del Centro para la Democracia Social

NOTICIAS MAS LEIDAS