Punto de Encuentro

¿A qué viene olivera?

Cargado de lodo y destilando odio  –como es su estilo- reapareció esta semana en Lima el ex ministro de Justicia y ex canciller -por 36 horas- Fernando Olivera, quien se paseó por los medios de comunicación hablando mal de los políticos y mostrándose como un moralizador, figura que él mismo se encargó de destruir.

Anunció que está en una etapa de reflexión para ver si participa o no en las elecciones del 2016 y que hay “algunos grupos que lo han llamado”. Claro, tiene que decir eso por qué sus más cercanos seguidores emigraron a otras tiendas políticas o siguen viviendo un año sabático, después de que él los dejó “tirando cintura”, como se dice criollamente.

Pero, ¿quién lo trae? ¿A qué viene?  Este personaje que en su paso por la de política tiene un saldo negativo, porque su único supuesto logro, obtener el video donde Montesinos entrega dinero a Alberto Kouri, en realidad fue conseguido por Luis Iberico. Recordemos las famosas cartas falsas que llevó al Vaticano, cuando era titular de Justicia en el 2001 -en las que rajaba y dejaba mal parado a su representante, en ese entonces el nuncio apostólico Rino Passigato y al cardenal Juan Luis Cipriani, quien “supuestamente” habría dirigido una carta al ex mandatario Valentín Paniagua donde pedía "se sirva indicar a quien corresponda la eliminación e incineración de los videos que pudieran tener relación con mi persona". Todo resultó falso.

O cuando agredió a una colega de la desaparecida radio CPN, quien se acercó a su automóvil para entrevistarlo, pero éste respondió abriendo la puerta de manera abrupta golpeándole la mano. Olivera lejos de pedir las disculpas, en ese momento, volvió a cerrar su puerta y siguió su camino. Días después y obligado por las circunstancias lo hizo.

En la campaña presidencial del 2001, cuando Olivera postuló, acusó al entonces candidato Alejandro Toledo de “drogadicto” y lo retó a realizarse un examen toxicológico. Las elecciones fueron ganadas por Alejandro Toledo y Olivera cambió rápidamente convirtiéndose en su aliado y es conocido el beneficio que consiguió por esta alianza.

Su breve paso por Torre Tagle forma parte del historial de Fernando Olivera, quien a pesar de opiniones en contra del entorno del presidente Toledo fue nombrado titular de Relaciones Exteriores. Juramentó sin que el presidente del Consejo de Ministro, Carlos Ferrero, firmara su nombramiento. Éste prefirió renunciar antes que Olivera asuma su ministerio oficialmente. Olivera dejó su cargo 36 horas después de haber “juramentado”.

Hoy, cual abanderado de la moralidad regresa y se presenta anunciando que “está pensando” si candidatea o no el próximo año y despotrica contra los líderes políticos. Apenas culminó el gobierno del presidente Alejandro Toledo, se fue del país, desactivó su agrupación política, dejó abandonados a sus allegados y hoy reaparece, no sabemos para qué ni con el aval de quién. El tiempo nos lo dirá.

NOTICIAS MAS LEIDAS