Punto de Encuentro

Entrevista al politólogo Julián Martinez

Julián Martínez es Psicólogo Político. Licenciado en psicología por la Universidad Nacional de Córdoba y máster en Ciencias Políticas por FLACSO - Ecuador. Sus áreas de investigación involucran el comportamiento político de las élites legislativas, el comportamiento electoral de la ciudadanía y la investigación en torno al concepto de ideología política.

1.- La historia política ecuatoriana ha estado tradicionalmente en el péndulo populismos-golpes de Estado, siendo la democracia una excepcionalidad. Y al parecer, todavía seguimos por ese camino con el gobierno populista de Rafael Correa. Al respecto, ¿por qué no se ha logrado construir y mantener una institucionalidad democrática en el Ecuador? 

Creo que el populismo es una de las características menos deseables de un sistema político. La democracia empieza a desdibujarse en las caras y las promesas de los caudillos populistas que polarizan la sociedad. Estas con ellos o eres su enemigo. Se puede pensar que parte del problema es la carencia de buenos ciudadanos, en el pleno sentido de la palabra. Pero también puede pensarse que la clase política no está interesada (y nunca lo estuvo) en dar bases sólidas para mejorar la ciudadanía de sus pueblos. Las prácticas clientelares, los padronazgos, o incluso el mismo nepotismo muestran a la labor política como un instrumento para el beneficio personal y no como un ejercicio ciudadano. Por lo tanto, creo que la primera institución que debe fortalecerse en una democracia es la ciudadanía, y la segunda, la tolerancia.

2.-El presidente Correa en estos ocho años que lleva en el gobierno ha perdido aliados (como las organizaciones sociales, personalidades políticas de izquierda, entre otros) que un principio apoyaron su candidatura, ¿a qué se debe esto?

Antes de llegar al gobierno, durante las negociaciones con organizaciones sociales en su campaña electoral, Correa mostró claramente la línea que iba a mantener. Había dinero de la banca y de sectores económicos privilegiados en su campaña. Algunos lo vieron desde ese mismo momento, otros tardaron un poco más. Durante estos ocho años de gobierno solamente se han hecho más evidentes estas cuestiones. Esa es la razón por la que los sectores sociales se han encontrado nuevamente en la vereda opuesta al gobierno.

3.- Durante este tiempo que lleva gobernando Correa, ¿cuáles han sido los avances y retrocesos en términos políticos y sociales en el Ecuador?

Avances, se podría hablar de la infraestructura vial y de algunos servicios. Creo que no mucho más que eso. De retrocesos se puede hablar bastante más. Los sectores sociales (indígenas, de trabajadores, estudiantes, jubilados, del transporte, etc.) están divididos. Y no es casualidad. Hubo una estrategia sistemática para lograr este objetivo: la polarización social mediante el uso del aparato de propaganda. Por otro lado, en términos políticos, claramente se puede ver la concentración de poderes. La modificación del sistema judicial y electoral favoreció ampliamente la concentración de poder en el ejecutivo. Si hoy en día Alianza País tiene 100 de 137 legisladores, no se debe úncamente al respaldo en las urnas, sino a la modificación del sistema electoral (asignacion de escaños y distritalización). Sumado a eso, se impide la participación política de otros actores impidiendo que se inscriban nuevos movimientos para participar en elecciones o impidiendo procesos de democracia directa como el caso de Yasunidos.

4.-¿Podría explicarnos la relación que tiene el presidente Rafael Correa con las Fuerzas Armadas?

Sobre este tema manejo poca información. Pero desde un punto de vista de la ciencia política, creo que lo que propone Aníbal Pérez-Liñán aplica para el actual proceso ecuatoriano. Puede que una parte de las fuerzas armadas no estén en total acuerdo con el presidente, pero él aún cuenta con el apoyo de los altos mandos, y eso le garantiza estabilidad en el cargo.

5.- Se tiene de conocimiento que Ecuador contaba con un fuerte movimiento indígena que tenía capacidad de vetar y derrocar presidentes. Ahora con el gobierno de Correa, este movimiento se dividió entre los gobiernistas y opositores. Explíquenos un poco sobre el tema.

Como mencioné anteriormente, la estrategia sistemática del gobierno ha sido la de dividir los movimientos sociales mediante la polarización y el uso de recursos como la propaganda y los cargos públicos. Los actores del sector indígena que aún se mantienen cercanos al gobierno son aquellos que siempre han estado cercanos a cualquier gobierno de turno. El resto del movimiento indígena se mantiene en la resistencia, defendiendo su tierra, su derecho al agua, a la vida y defendiendo la naturaleza. Agregaría en este punto que la capacidad de derrocar presidentes no provenía únicamente del sector indígena, sino de la confluencia de múltiples actores, entre ellos las fuerzas armadas.

6.- ¿Cree que el Movimiento Alianza País tiene futuro político sin Rafael Correa?

Es difícil responder a esa pregunta. Creo que para ello se deberían ver los casos de países que han tenido gobiernos populistas una vez que los líderes carismáticos han salido del juego. Perú después de Fujimori, o Venezuela después de Chávez. Parece difícil mantener la hegemonía sin el caudillo. Más bien yo hablaría de un péndulo entre el populismo de partido hegemónico y regimenes con sistemas de partidos altamente fragmentados. En todo caso parece ser que la inestabilidad política será la tónica una vez que Correa abandone el poder. 

7.- ¿Cuál es su análisis de las medidas económicas, llamada también “paquetazo”, que ha adoptado el gobierno?

Se ha dicho mucho sobre las medidas arancelarias tomadas por el gobierno. Creo que el tema es más profundo. Las medidas arancelarias vienen acompañadas de otras medidas como quitar el 40% del apoyo estatal al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, es decir, directamente lavarse las manos del pago a jubilados. Y también viene acompañada de la inminente introducción del dinero electrónico en la economía ecuatoriana. Y finalmente el endeudamiento a tasas elevadísimas con China y otras entidades financieras. Esto sin duda refleja el grave estado en que se encuentran las finanzas del país. Y esto es producto de la no aplicación de una lógica muy simple: en tiempos de vacas gordas (léase altos precios del petróleo) se debe ahorrar para tiempos de vacas flacas (léase bajos precios del petróleo).

8.-¿Cree que con estas medidas económicas Ecuador va por el camino de crisis de Venezuela?

Es difícil preverlo de un modo claro. No creo que lleguemos a niveles desabastecimiento de productos como Venezuela, pero creo que con la introducción del dinero electrónico sí tendrá repercusiones como un mercado negro cambiario. Por otro lado creo que las elecciones de 2017 podrían representar el cambio de rumbo de la política ecuatoriana ya que Correa no goza del mismo estatus de líder que gozaba Chávez. Por lo tanto es previsible que si la economía de los ciudadanos empeora, lo hará también la imagen del presidente y será difícil que vuelva a ganar una elección, si es que se presenta.  

9.- Finalmente, ¿considera que el gobierno de Correa es de izquierda?

A mi modo de ver, el concepto de izquierda es un concepto difuso. En cuestiones de valores, claramente Correa se muestra como un tipo conservador, es decir, lo que tradicionalmente asociamos al concepto de derecha. Pero en el manejo del estado y su control sobre la economía, en algunos casos se podría considerar de izquierda, aunque esto también es discutible ya que las élites económicas del país se han mantenido y estamos camino a perder la seguridad social universal. Así que es difícil calificar a Correa como un presidente de izquierda, aunque cada sábado cante "Hasta siempre comandante". 

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