La nueva era de la digitalización está impactando en las empresas más allá de los departamentos de TI. Lo digital se está convirtiendo en el negocio principal, y cualquier organización que no actúe sobre él corre el riesgo de perder ingresos, participación de mercado y, finalmente, relevancia comercial. No se deje engañar: cada persona, ya sea cliente o empleado, se ve afectada por este cambio. La colaboración ágil será primordial a la hora de definir equipos exitosos.
Al comprender el impacto del cambio al pasar de la época de la carreta a la modernidad y con ello soportar nuestras operaciones en TI (Tecnología de la Información), podemos ver cómo abordar los desafíos de la transformación. La digitalización debe tener un fuerte enfoque en las habilidades y el talento, con el respaldo de la alta dirección. Su columna vertebral se puede resumir en cuatro bloques de construcción: conciencia, capacidad, experiencia y liderazgo.
<>···Liderazgo en digitalización: por último, pero no menos importante, los líderes que tienen conocimientos digitales y que tienen la capacidad de capacitarse o capacitarse para el negocio digital de extremo a extremo en toda la cadena de valor de la empresa. Estos líderes actuarán como evangelistas con un claro sentido de promover una adopción más rápida de las nuevas tecnologías en toda la empresa.
Impulsar el cambio de la digitalización con respecto a las habilidades y el talento debe considerarse en una prioridad estratégica para la alta dirección y tratarse como si fuera un negocio habitual. El objetivo final es crear una organización que evolucione a sí misma a través de la transformación continua. Recuerda lo dicho por Charles Darwin “No es más fuerte, ni la más inteligente de las especies, la que sobrevive. Es aquella que más se adapta al cambio”.