Punto de Encuentro

El quiebre de la izquierda mundial.

Por Roberto Rendón Vásquez

El 28 de julio de 1962 se inauguró el Festival Mundial de la Juventud de Helsinki con la asistencia de cientos de organizaciones juveniles provenientes de más de 150 países. El lema fue “Paz y amistad” - Mir i druzhba -. Era la época de la Guerra Fría en que las potencias occidentales pretendían a aislar a la URSS y países de Europa Oriental. Por entonces se incrementó el armamentismo nuclear, la cohetería intercontinental y la conquista espacial. Una Guerra entre las potencias acarrearía una catástrofe mundial. En 1962 se realizó el Congreso Mundial por el Desarme General y por la Paz, Moscú. Por ello, el lema de “Paz y Amistad” fue acogido solidaria y unánimemente en el Festival.

Por otro lado, en 1949 se constituyó la República Popular China que tuvo notable influencia en los países que luchaban contra el colonialismo y en Latinoamérica contra la hegemonía económica estadunidense. La revolución cubana estimuló a los países subdesarrollados a luchar por su plena independencia.

Terminado dicho Festival, en agosto de 1962 en Varsovia se llevó a cabo el Congreso Mundial de Juventudes Democráticas con la participación de delegados de diversas corrientes ideológicas, religiosas, educativas y políticas de más de 100 países, al que concurrí como el único delegado peruano. Se trataron diversos asuntos en los que hubo coincidencias, comprensión y unidad.

La delegación rusa propuso que lo esencial era luchar por la paz y la amistad mundial para evitar una guerra mundial y la delegación china propuso que se estimule la lucha por su liberación que realizaban las colonias africanas y se apoye a los latinos americanos en su lucha contra el imperialismo americano. Fue el momento crucial: la mayoría votó por la posición rusa y solo China, Italia e Indonesia votaron por el apoyo a los pueblos que luchaban contra el colonialismo y su liberación e independencia. Yo me abstuve de votar, primero porque al partir de Lima nadie me advirtió de ese problema probablemente porque no lo conocían y, segundo, porque en mi criterio se pudo conjugar ambos y hacer una sola consigna mundial para los jóvenes y pueblos del mundo porque no eran contradictorias.

Percibí que en ese momento se quebró la solidaria unidad de la izquierda mundial y repercutió negativamente en los movimientos y organizaciones de izquierda en el mundo. Fue una experiencia que me impacto terriblemente. Yo siempre he pensado en la unidad.

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