Punto de Encuentro

Un violador NO puede gobernar Lima

Lima, la quinta mega ciudad más peligrosa del mundo para las mujeres[1], está a punto de elegir a un acusado de violación como  Alcalde.

Al escuchar esta noticia, Claudia, una estudiante de Derecho, advierte que el taxista que la lleva a su casa se desvía de la ruta convenida. Paola, ferviente defensora de la familia, mira la noticia con su hijo en brazos esperando a que su esposo vuelva esta vez sin haber tomado para que este “más tranquilo” que la noche anterior y Alejandra, una "feminazi" como le dirían algunos de sus amigos más machistas, sigue a la espera de la convocatoria de una marcha que nunca llega.
 

Tres mujeres con realidades distintas, diferentes edades, que viven en Limas diametralmente opuestas y sin embargo, a pesar de sus formas antagónicas de pensar, tienen algo en común: Todas tienen miedo.
 

Claudia tiene miedo porque imagina que el desvío del taxista podría terminar en una violación, Paola porque su esposo puede venir ebrio, lleno de celos y pegarle una vez más, y Alejandra teme a que nadie diga nada, a que tantas marchas no hayan servido, a justificar al político cuando viste una camiseta roja. Miedo a que un violador sea alcalde de Lima.
 

Las limeñas hemos visto con tristeza y pavor morir a Eyvi Ágreda quemada en un autobús; a Jimena la niña de 14 años secuestrada, violada y estrangulada; a Rosa, hace menos de tres semanas degollada frente al aeropuerto Jorge Chávez. Las limeñas hemos tenido miedo al asumir que nuestra ciudad es peligrosa, al sentir el acoso callejero, al saber que en nuestro país mueren tres mujeres cada semana por el hecho de ser mujeres.
 

Esta vez, nosotras, las limeñas podemos romper la barrera del miedo utilizando nuestro voto. Alzar la voz y el voto como señal de protesta por las muertes de Eyvy, Jimena y Rosa, por cada adolescente que quiere transitar tranquila por las calles, por cada madre creyente en un futuro mejor para sus hijos, por cada mujer que sigue luchando por sus derechos, pero principalmente puedes protestar por ti, por tu derecho a vivir segura, por la reivindicación de tu dignidad como mujer.
 

¡NO! Un violador NO puede gobernar Lima. Es una burla para todas, un retroceso en la lucha por nuestros derechos, una cachetada más a la MUJER.
 

Ursula Silva Aliaga 

@ursula_peru

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