Punto de Encuentro

DON ISIDORO GAMARRA RAMÍREZ, el dirigente sin igual e inolvidable.

Don Isidoro Gamarra Ramírez, el compañero de trabajo en Construcción Civil y camarada en el Partido Comunista Peruano, nació el 2 de enero de 1907 en Tarapacá, (provincia peruana hasta antes de la Guerra del Pacifico), fue hijo de trabajadores peruanos. Emigro a su Perú a los 19 años de edad y prestó sus servicios dependientes y subordinados en la especialidad de fierrero en la industria de construcción civil. Murió el 30 de marzo de 1999, a la edad de 92 años de edad. Desde temprana edad inicio su vida sindical.

Trabajó incansablemente por la reconstrucción de la Confederación General de Trabajadores del Perú. (C.G.T.P.), institución que unificó a las fuerzas laborales peruanas hasta convertirla en la más aguerrida y victoriosa organización sindical nacional. Fue electo como el máximo directivo de la Central y a partir de 1960 y las organizaciones afiliadas unánimemente lo designan su Presidente, cargo que desempeño con valentía, honestidad y con perseverancia. En diciembre de 1969 fue elegido como máximo dirigente de la ya reconstituida y sólida Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y a partir de ello cumplió funciones como Presidente de la entidad cargo que desempeñó hasta el día que partió al más allá.

El compañero y camarada Isidoro Gamarra Ramírez no solamente en el Perú y en el Nuevo Continente indiscutiblemente resulta ser el dirigente ejemplar del movimiento sindical. A los 20 años de edad ya se iniciaba como dirigente sindical y por ende estaba al tarto de lo que ocurría en las luchas reivindicativas de los trabajadores asalariados peruanos. Sus convicciones sindicales contribuyen a que adopte los principios políticos que lo animarían hasta el fin de sus días terrenas. Al fallecimiento del guía y líder del Partido Comunista Peruano, participo en el despido que los patriotas, sindicalistas y comunistas rindieron al motivador de la Confederación General de Trabajadores del Perú y del Partido Comunista Peruano. Como simple ciudadano, sindicalista y militante, el 17 de abril de 1930 participo en el cortejo y la movilización social que produjo la muerte de Mariátegui y llego con la muchedumbre al Cementerio General de Lima, a donde reposan los restos del guía y fundaron del Partico Comunista Peruano.,

La vida de don Isidoro nunca fue fácil, pero no obstante siempre evidenció satisfacción y orgullo por la lucha de clases en que desempeño un papel y función importante, la que hizo con humidad, pero con perseverancia. No participo en las luchas sindicales y sociales para obtener ventajas; nunca se envaneció, pues siempre tuvo una vida sumamente modesta lo que lo hace sublime sin servir intereses ajenos a la clase obrera. Así fue hasta el día que falleció. Un ejemplo sin par.

Nunca se envaneció, ni fue instrumento de nadie. ni se dejó seducir por la vanidad, el halago o la obsecuencia con la que algunos quisieron ganar su voluntad. Repudió siempre el servilismo y la falta de honestidad y moral en el combate dando ejemplo sin para a los sindicalistas y a los militantes de su Partido. Siempre estaba guiado por sus convicciones gremialistas y de miembro del Partido de los trabajadores peruanos porque tenía la convicción de la justeza de sus convicciones y su pensamiento; sus obras cotidianas evidenciaban tal conducta sin par. Era atento, solicito y comprensivo con sus compañeros sindicalistas y camaradas del Partido y con toda persona que se le acerba para conversar con él o para pedirle consejos.

Don Isidro Gamarra Ramírez, seguirá viviendo en el recuerdo y la historia de los peruanos y del país.

 

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