HOY EXISTE una Generación que no obedece a consignas de derecha o de izquierda, que intenta descubrir las diferentes formas que el mundo globalizado nos presenta, una generación que no sigue ideologías obsoletas, más bien acciones directas a partir de reformas que impulsen el bienestar social y económico.
A pocos años de cumplirse los 200 años de nuestra independencia, ésta GENERACIÓN DEL BICENTENARIO intenta entender cómo en un país con un crecimiento sostenido aún existe tanta desigualdad social, un Estado incapaz de generar incentivos, incapaz de generar escenarios donde podamos innovar, dejar volar nuestra creatividad; es increíble que sólo se invierta menos del 1% en Ciencia y Tecnología.
Decimos entender la importancia de la educación, sin embargo vemos los altos índices de analfabetismo; miles de niños que no comprenden lo que leen, que son violentados, familias que no pueden dar a sus hijos el ambiente ideal para su desarrollo intelectual.
Hoy se abre paso una Generación que luchó contra la dictadura, que está harta de la corrupción y de políticos tradicionales que sólo buscan comprar conciencias, hoy se abre paso una generación que fija su rumbo a mejores prácticas, con resultados concretos.
La GENERACIÓN DEL BICENTENARIO no solo quiere un líder democrático elegido democráticamente, quiere sentirse representada, quiere sentir que también puede ser agente de cambio, y forjar una mejor patria.
Nuestra Generación del Bicentenario, tiene el gran reto de erradicar la pobreza, la desigualdad; de forjar un Perú con igualdad de derechos y oportunidades; donde el populismo sin límites deje de robar conciencias, tenemos el deber de innovar. Necesitamos un líder libertador, capaz de enrumbar los destinos económicos y sociales de nuestro país. Un líder conocedor de la pobreza.
Hace 200 años miles de hombres y mujeres lucharon por nuestra independencia; hace 15 años miles de jóvenes hombres y mujeres lucharon por recuperar nuestra democracia; hoy nos toca luchar por erradicar la corrupción, sacudirnos de herencias nefastas para dar paso a buenas formas de hacer política, donde el bien común sea el fin supremo. Ese es nuestro GRAN RETO.
“ La GENERACIÓN BICENTENARIO se forja en el líder agente de cambio, gestor de su propio camino”