Punto de Encuentro

Lo político y la política

 

La ausencia objetiva de propósitos sociales en el Estado, actualmente radica por su origen interpretativo en su estadío de interacción primaria: el sistema político. ¿Actualmente qué expectativas tiene la ciudadanía respecto a los políticos en el gobierno? ¿De qué manera constituyen su aparato partidario para llegar al poder? ¿Más allá del poder, qué propósito tienen como organización? 

La transformación de lo político ha producido una frágil constitución de la política, esta última entendida como práctica legalmente institucionalizada. Lo político es parte de lo cotidiano, lo que imaginamos y de lo que podemos hacer. Lo político ha sido fundamental para una profunda transformación de la política institucionalizada, debido a que ha rediseñado las dinámicas funcionales y organizativas de los espacios de gobierno. 

La crítica a la reestructuración del escenario político no se centra en la crisis de la vigencia o necesidad de la democracia como agente propio y exclusivo del aparato estatal, sino en la interpretación que debería dársele como agente de reconocimiento a la organización ciudadana que sostiene la actividad política como un espacio de interacción para la conducción y gestión estratégica para la regulación de lo cotidiano en la sociedad.

Lo político como mecanismo dinámico de la interacción entre sociedad y Estado, debe constituirse en las características del deber ser de las organizaciones políticas. Estas últimas deben contar con una capacidad de cohesión y consenso, aquello que a partir de sus capacidades genere espacios de intermediación y estructuración de una maquinaria política comprometida con una oferta basada en incentivos propios de la organización.

Se debe fortalecer una institucionalidad estratégica que permita asumir la realidad y medios existentes que tienen las organizaciones para conquistar los espacios de poder a los que aspira desde un fortalecimiento organizativo. Institucionalidad basada en una cultura política auténtica y moderna que permita construir redes de actores que sostengan y dinamicen el cumplimiento programático partidario. También se deben asumir nuevos códigos interpretativos de la dinámica nacional e internacional con el complemento constante de la reestructuración del tiempo pasado en la relevancia de sus acciones y decisiones en el presente.

El sistema político debe liberar todas las tensiones que genera la interacción social por su sentido natural de establecer un orden y estructura de su espacio común. En el Perú vivimos la era de la individualización interpretativa de la democracia, después de no habérsele encontrado algún nicho palpable de manifestación directa y “útil” para la sociedad. Más allá de detenernos a pensar el significado moderno o utilidad de la democracia, queda desde la academia pensar junto a la sociedad, la importancia y consecuencia de las nuevas dinámicas emergentes que rigen las nuevas tendencias de un orden de acción e interpretación de la política desde lo político.

 

NOTICIAS MAS LEIDAS