Quizás muchos dirán que el Palacio de Gobierno está hecho un caos, ante tanta incertidumbre por esta coyuntura post-electoral. Pero, ¿saben? hace casi 100 años hubo un japonés que reconstruyó, literalmente, el Palacio de Gobierno. Pasa casi desapercibido, pero es un hecho de nuestra historia que se resiste a ser olvidado en algunos libros. Un hecho casi rebuscado, pero quizás útil para nuestra memoria histórica.
En 1921, el Palacio de Gobierno fue presa de un voraz incendio. Solo el frente que da a la Plaza Mayor quedó en ruinas. Como faltaban pocos días para celebrar el centenario de la independencia del Perú, fue considerado un acto de sabotaje más que accidente.
Sin dudarlo, Leguía, quien era el presidente del Perú en aquél entonces, ordenó reconstruir Palacio. Se presentaron diversas compañías constructoras, incluso algunas con inversión inglesa y estadounidense. Pero se desanimaban tan pronto se enteraban del plazo tan corto que Leguía pedía para su reconstrucción.
Al final, solo quedó la compañía de un carpintero japonés. Era la de Shintaro Tominaga, un expeón de la Hacienda Casa Blanca que abrió un modesto taller de carpintería en el distrito de La Victoria en 1903. Después de unos años de trabajo duro y sacrificio, Tominaga se convirtió en un próspero empresario de la madera, contando con su propio aserradero, un depósito de madera y una fábrica de muebles y hasta artículos de jebe.
La obra de reconstruir el Palacio de Gobierno resultaría ser su obra más importante. Pero cuando llegó el momento de cumplir con las exigencias de Leguía, Tominaga no pudo hacerlo solo. Contó con la colaboración de varios paisanos suyos, inmigrantes japoneses y expertos en carpintería.
Tominaga y sus paisanos trabajaron tan bien como un grupo unido, que pudieron entregar la obra en el plazo acordado. Leguía quedó contento por el trabajo realizado y extendió una carta de recomendación a la compañía de Tominaga. Pocos años después, Tominaga falleció en un accidente de construcción. Era el año de 1923. Con el tiempo, su obra quedó casi en el olvido.
En estas últimas elecciones se ha dicho de todo. Incluso, muchos han recordado al gobierno de Fujimori, condenando sus actos y obras pasadas o resaltándolos, como logros de reconstrucción del país. Hasta su origen japonés es cuestionado por muchas oposiciones. Pero hace casi 100 años, hubo un japonés que reconstruyó no el país, pero sí el Palacio de Gobierno. Y esto es algo que nadie puede discutir.
FUENTES:
http://www.augustobleguia.org/
MASTERSON, Daniel M. y FUNADA-CLASSEN Sayaka. The Japanese in Latin America.
HIGASHIDE, Seichii. Adios to Tears.