Cuando elegir a un presidente se convierte en un drama, en una guerrilla de insultos y denuncias, quizás el mejor paño de lágrima sea revisar una encuesta dominguera de Apoyo, Datum, GFK o de cualquier otro conglomerado que aproveche en hacer caja víspera a unas elecciones.
Por esta época donde los días se sintetizan entre definir si Milechi Figueroa es más rica que Alondra García Miró, si Yahaira Plasencia seguirá siendo catalogada como la cábala de la selección al ritmo del “To to”, o conocer si algún chico reality se agarró a la ex de un ex amigo, desfilan ahora atrevidamente entre la poca tranquilidad que nos queda las metidas de pata, rajes, roches, calumnias, risitas burlonas, promesas estúpidas, escupitajos de candidatos presidenciales y de sus respectivos felpudinis, porque todo sirve en campaña chocherita.
Sería un pecado dejar pasar a los llamados “jales”, esas especies de mesías, de iluminados que van siendo presentados como los que “suman”. Simples mortales que cambian de look cada quinquenio y se injertan en la política con las mismas altanerías y floro monse en partidos pre fabricados.
Se me viene a la mente Juan Sheput, -no tengo nada contra él- pero la verdad aburre escucharlo sobre todo ahora que reniega de las encuestas porque no favorecen a su líder, su estilo de sabelotodo cuando defendía a Toledo lo aplica ahora igualitito a favor de PPK.
No me queda duda que todos los “injertos” tendrán su prueba de iniciación, de fidelidad al revelar a sus nuevos patas los puntos flacos de sus antiguos camaradas con tal de seguir haciéndose llamar especialistas o estrategas políticos.
Volviendo a las últimas encuestas que ha puesto nervioso a más de uno y contentos a los Acuñas´boys (7%) porque subió en las preferencias respecto a PPK (9%) lo va a poner insoportable y saltones a los García-Fujimori-Toledo-Regiardo y demás –de quienes nos ocuparemos en otro artículo.
¿Qué culpa tiene Fatmagul? de toda esta situación, la verdad nadie lo sabe. ¿Qué culpa tenemos los peruanos de elegir al próximo presidente del Perú entre candidatos reciclados, entre candidatos que ya tuvieron su oportunidad, entre candidatos que se esmeran de ser los inmaculados cuando son conocidos sus kilombos. Qué estaremos pagando para seguir dando vueltas en el mismo hoyo. ¿Acaso no podemos tener mejores opciones?
Recuerde amigo lector algo muy importante, ahora ya no se puede hablar de partidos políticos, pues todos están literalmente partidos pregúntenle a la gente del PPC, Nacionalismo, Perú Posible por citar algunos que ya huelen a recuerdo.
No le voy recomendar a ningún candidato, no quiero sentir culpa más adelante. No dejemos que las filosofías polvorientas predominen sobre nuestro poder de elegir. No me gustaría escuchar lamentos cuando el próximo presidente reviente la paciencia de los ciudadanos que confiaron en sus promesas.
El próximo domingo 10 de abril del 2016 los peruchos volveremos asistir a las urnas así no queramos. Por ello les imploro que nos vayamos preparando con el debido tiempo para no ser absorbidos por la resaca de la propaganda electorera.