Los medios de comunicación –moralistas- no terminaban de apalear a Milagros Leiva por el “sacrilegio” de pagar 30 mil dólares a Martín Belaunde Lossio, quien destapó algunos secretos nefastos de la pareja presidencial, pero, eso dentro de nuestro prestigioso gremio periodístico y –más aún- para un grupo empresarial (como El Comercio) con sólidos principios rectores no es viable: es despreciable.
Por lo que, era necesario reforzar el “cargamontón”, se necesitaba un escándalo mayor, algo parecido a lo de Tilsa Lozano y el “Loco” Vargas, entonces, coincidentemente el capo de la mafia, Gerald “Tony Montana” Oropeza, era capturado en el Balneario de Salinas, Ecuador.
En política –porque no deja de serlo- no existen las coincidencias, las situaciones son calculadas al milímetro, para minimizar los daños colaterales. Ahora, no deja de ser un logro de la policía –ecuatoriana- la captura de Oropeza, pero esto desvía plenamente la atención sobre un tema que mantiene en vilo a la opinión pública, esto es, las agendas de la Primera Dama Nadine Heredia, quien ha mantenido una actitud beligerante y peligrosa ante las sendas “denuncias” y comentarios al respecto.
Seguramente saldrán varios analistas políticos u opinólogos a comentar “la captura del siglo”, prestando mayor atención a un tema policial, e incluso intentando inventar conexiones entre Oropeza y miembros del partido aprista, por pseudo delitos. Sin duda alguna, esto confluye con los intereses del partido oficialista, el cual pretende desvanecer el tema de las agendas de Nadine, y atacar al Partido Aprista.
Cuando la aprobación de la pareja presidencial está en su mínimo histórico, con acusaciones de lavado de activos, con psico sociales de granadas en diferentes lugares de la capital, con rumores de renuncia del premier Cateriano, y aires golpistas, todo se reduce a nada ante la captura de este delincuente. El régimen fujimorista empezó con las maniobras de cortina de humo en la década de los noventa, con la finalidad de desviar la atención, y desprestigiar a personajes; sin embargo, considero que el ciudadano ya no es engañado con tanta facilidad, puesto que existen algunos medios independientes que no temen en publicar opiniones discrepantes con el régimen actual.
No perdamos de vista la actitud vigilante que debe tener la oposición, y con esto me refiero a la misión de investigar a profundidad la procedencia del dinero que se detalla en la Agenda de Nadine, no debemos decaer ante la lucha contra la corrupción, ni debemos olvidar los actos de ocultamiento.
El régimen nacionalista pretende aplacar el escándalo de la primera dama por el desbalance patrimonial que refleja sus cuentas personales; y, en el ínterin varios “nacionalistas” tuvieron que dejar su partido, arguyendo que existía un tufillo a corrupción, hoy, ante los últimos eventos y con la esperanza de develar nuevas evidencias, estamos ante un régimen que no es consecuente con su lema de campaña, aquel que decía: “Honestidad para hacer la diferencia”.