Dicen que los primeros años de vida de un niño son los más importantes, tanto para su salud como para su desarrollo y aprendizaje.
Pero durante esos años, quizás no le damos mucha importancia a sus ocurrencias. “Cuando sea grande, quiero ser astronauta”, dirían algunos niños y los padres les responderían hasta con una sonrisa: “Sí, sí, muy bien hijito”. Aunque el niño lo diga con mucha convicción, no tomamos con seriedad su decisión. “Cosas de niños”, diríamos algunos.
Pero en la cultura japonesa, la decisión de un niño de un año, sí que es importante. Cuando un niño o niña cumple su primer año de vida, en Japón se suele realizar el Erabitori.
Es una costumbre extendida a varios países asiáticos. En Japón su nombre significa literalmente “escoger y tomar” (erabu= escoger y toru= tomar, coger).
En el día de su primer cumpleaños, se coloca diversos objetos frente al niño (o a la niña): una calculadora, unas tijeras, un pincel para hacer caligrafía japonesa, entre otros, según el gusto de la familia.
El niño verá todos esos objetos, pero solo uno le llamará la atención. El objeto que escoja será lo que representará su futuro profesional. Por ejemplo, si escoge la calculadora significa que será muy bueno con los números, si escoge las tijeras representará su inclinación por las artes manuales o la costura o por las letras, si escoge el pincel.
Pero, todos los niños son diferentes. Muchos cambian sus gustos con el tiempo. Hay otros que son indecisos o parecen ser futuros “multitasking”, porque escogen más de dos objetos. Por eso, actualmente el Erabitori se sigue practicando más por costumbre, que por ser una forma infalible de adivinación.
Pero a veces, los niños necesitan de una ayudadita para su futuro. La cultura japonesa cree que se puede augurar un futuro próspero al niño si éstos cargan un pastel sobre sus espaldas en su primer cumpleaños.
Este pastel es el Issho Mochi, que significa literalmente “Mochi de 2 kg”. Su nombre se deriva de “Issho”= antigua medida japonesa equivalente a 2 kg y de “Mochi”= pastel de arroz.
El niño debe cargar este Issho Mochi sobre su espalda y si es posible, dar unos cuantos pasos. Debe cargarlo solo, metido en una mochila o anudado con un pañuelo, aunque los padres pueden ayudar al niño a sostenerse de pie. Los 2 kg se relacionan con su fonética “issho”, puesto que también significa “toda la vida”. El arroz contenido en el mochi representa la buena salud y prosperidad, que esperamos los acompañe durante toda su vida, aunque con tropiezos o dificultades. Así como es en realidad, ¿no?

Imagen tomada de: http://conradsenglishhouse.blogspot.com/2011/02/first-birthday-customs-in-japan.html