Centro de Lima (Plaza San Martín I)
Caminaba por las calles de Lima y no sé cómo me encontré en una reunión juvenil. No tan juvenil que digamos, porque la gente tendría entre 20 a 26 años. Había allí un hombre viejo con barba, gorra en la cabeza, vestido de gabán y rodeado de libros. Me lo presentaron con todos los muchachos.
Me preguntó qué hago, a qué me dedico, qué estudié y qué persigo. Él me contesta, aquí se fabrica y se hacen campeones. Yo, como todo joven, le digo ¿qué es eso de campeones?...Aquí aprenden a ser número uno, aquí aprenden a triunfar. Y yo le digo, ¡usted lo dice tan fácil! y él me responde que eso es tan fácil para un campeón porque él conoce el camino. Lo único que yo hago es mostrárselo, es mostrarles la forma de llegar hacerlo.
Y yo en mi juventud, con título y todo, le vuelvo a preguntar qué es eso. Y él me dice, apréndete estas tres palabras hijo y podrás pertenecer a esta familia: Leer, entender y hacer; pues eso configura una persona completa. Esos son los que hacen y cambian el mundo.
Y a qué me está invitando usted le pregunto yo; y él me dice, estoy apoyando a un hombre que es como mi hermano, que viene de la misma cantera que yo. ¡Somos alumnos de Víctor Raúl Haya de la Torre!.
Voy a volver armar un ejército mil veces más fuerte y quiero a todos esos jóvenes que amen al Perú y crean que puede existir un futuro mejor. Voy a aperturar el “Comando Plaza San Martín” en defensa del APRA y por el APRA para Alan García Pérez.
Al escucharlo no van a creerlo. Le pregunté que tenía que hacer para pertenecer a ese grupo. ¿Saben que me dijo? - te gusta la idea, entonces defiéndela y difúndela. Yo le dije, señor, soy periodista, la voy hacer correr. No la hagas correr hijo, échala a volar.
¿Saben cuántas horas me quedé en esa reunión? – ¡cuatro horas!. Ahora sé que es el APRA, ahora sé quién es Alan García, ahora sé quién es ese hombre. Le dicen Lito.
Comuníquense conmigo al correo volimas20@gmail.com que yo gustoso me comunicaré con ustedes en las próximas horas y días.