No saben que decir… ya todo está dicho en las agendas. Sus cuentas, sus pagos, sus viajes, sus gastos, los depósitos y hasta los S/. 800 semanales que le daba la señora Humala a su esposo Ollanta, para sus gastos. Todo está en investigación y la procuradora, Julia Príncipe, solicitó a la Fiscalía que la primera dama se someta a la prueba grafotécnica que permitirán determinar si los apuntes que aparecen en las cuatro agendas fueron hechos por ella.
La denuncia de Panorama ha sido un fuerte golpe para la pareja presidencial, quienes en vez de afrontar de inmediato las imputaciones y demostrar que no era la letra de Nadine, culparon directamente al APRA de estar detrás de todo ello, hecho que fue desmentido inmediatamente por sus dirigentes.
“Quieren eliminar políticamente a Nadine Heredia”, dijo el presidente Ollanta Humala en defensa de su esposa y señaló que las agendas fueron manipuladas y carecen de valor. En esa misma línea la señora Humala sostuvo que “los documentos (agendas) pasaron por varias manos” y son pruebas contaminadas. ¿Cómo sabe la señora que están contaminadas, si ella ha dicho que no son sus agendas?
El mandatario señala que no se debe “caer en el facilismo de manchar honras”. ¡Mirén quien habla! Acaso las honras de los líderes y dirigentes políticos de la oposición no fueron mancilladas durante cuatro años, por los voceros nacionalistas y sus ayayeros.
Las noticias sobre el caso de las agendas ha traspasado las fronteras y ante ello, el Ejecutivo puso en práctica nuevas cortinas de humo, como es el caso de la detención, por horas, de la ex amiga de Nadine Heredia, María Elena Llanos. Quizás en las próximas horas “se atrape a un subversivo” o se “de un golpe al narcotráfico”.
Es sorprendente el silencio de los ministros y algun@s incondicionales del pasado, quienes prefieren hacerse el muertito ante esta denuncia periodística. Mientras tanto, en el Congreso, un grupo de legisladores del nacionalismo estudia la posibilidad de renunciar y sacudirse de este caso que “huele feo”.
Ante todo ello, la economía del país sigue en picada, los precios de los alimentos de primera necesidad suben día a día, el dólar se dispara, se pierden puestos de trabajo, la inversión extranjera se va. Necesitamos que el presidente dedique sus cinco sentidos a administrar el país y deje de estar gastando fuerzas y tiempo en defender a su esposa, a quien cada día se le descubren más acciones nada santas.