Fernando Zavala y la decisión aventurera

Ante la eventual moción de censura que la mayoría opositora presentará contra la ministra de Educación, Marilú Martens, la respuesta del Ejecutivo pepekausa ha sido un increíble desacierto: el PCM Fernando Zavala –acompañado del gabinete- en pleno anunció que presentará una cuestión de confianza para el pleno ministerial. Con semejante decisión el ejecutivo pepekausa genera una crisis de gobernabilidad como no se ha visto en los últimos años. De alguna u otra manera, el ejecutivo hace una arriesgada jugada que coloca al Perú y a la democracia en el limbo. ¿Qué hay detrás de esta aventura pepekausa?

No obstante, vale resaltar una primera diferencia con lo ocurrido con el ex ministro de Economía, Alfredo Thorne, quien –siguiendo el procedimiento constitucional- presentó meses atrás una cuestión de confianza al Congreso que fue rechazada. En tanto que ahora, esta cuestión de confianza presentada por Fernando Zavala es para todo el gabinete.

¿Qué sucederá entonces? Es obvio que el fujimorismo no retrocederá y rechazará la cuestión de confianza. Ello quiere decir que el gabinete Zavala se irá sin pena ni gloria. En el artículo 133 y 134 de la Constitución se señala claramente que una de las atribuciones del presidente PPK es presentar otro gabinete y pedir la confianza.

La gran interrogante es, ¿qué sucederá si el gobierno presenta un gabinete de tecnócratas sin olfato político nuevamente y el fujimorismo vuelve a negarle?

Todo indica que detrás de esta arriesgada jugada pepekausa, se esconde una clara intención irresponsable de querer abandonar el barco y han encontrado en la cuestión de confianza una puerta muy oportuna para irse.

Lo cierto es que pareciera que el gobierno pepekausa no sabe cómo terminar su mandato y busca trasladar sus propias culpas a la oposición parlamentaria. En otras palabras, el cansado gobierno pepekausa quiere que Fuerza Popular pague los platos rotos de la gobernabilidad.

Si tal razonamiento es verdad, no queda más que decir que estamos ante una jugada frívola de un gobierno tecnócrata que vuelve a cometer otro yerro de magnitudes colosales. Quizá la salida a todo el embrollo entre Ejecutivo y Legislativo habría sido que Marilú Martens apele al artículo 128, es decir presentar ella una cuestión de confianza sin afectar a todo el gabinete.

¿Y el fujimorismo? Quizá también sea el momento de una seria reflexión en la bancada naranja. La oposición fujimorista se ha limitado a ser un muro de contención del Ejecutivo, sin embargo no existe una propuesta ni programa frente a los problemas cruciales del país. ¿A dónde iremos? No se sabe aún.

 




Sabado 09 de Setiembre de 2017

Tremendo barullo ha generado la noticia de que en los próximos días, Maritza Garrido Lecca y Martha Huatay quedarán...
Viernes 22 de Setiembre de 2017

Días atrás, el diario español El País publicó una investigación revelando supuestos pagos de “comisiones” (léase sobornos) que hiciera Odebrecht...