Cómo motivar, según la ciencia

Hace poco me crucé con este artículo: “Cómo motivar a las personas en 4 pasos, según la ciencia”. Es interesante, porque menciona ejemplos básicos de qué es lo que mueve a las personas para lograr sus metas. No solo se basa en el salario, sino en los sentimientos y acciones. El nivel de motivación está estrechamente relacionado con el éxito, pero la fuente de motivación no.

El primera paso: “Deja de sobornarlos”. El ejemplo que nos refiere el artículo es sobre los actores cuando le preguntaban al director Alferd Hitchcock: “ ¿cuál es mi motivación?”, él respondía: “Tu salario”.

 La recompensa define el trabajo, el problema es que cuando las personas se acostumbran a esta fuente de motivación el día que se acaba la recompensa se acaba la motivación. Especialmente cuando la labor es creativa o analítica. La recompensa puede ser una motivación negativa. Pero, por qué funciona. Porque estamos más motivados por una necesidad de autonomía, percepción de valor y un propósito.

 El segundo paso es “hacerles sentir algo”. ¿Qué tienen en común: la venganza, el miedo, los celos y la pasión? Son sentimientos y motivadores poderosos.

Rara vez las personas hacen algo que no sienten y no se resisten de hacer lo que desean. Es como el cerebro está estructurado. Muy a menudo la relación que tenemos con nuestro lugar de trabajo no es emocional: es formal y seria. Y tratar de motivar mediante las emociones no es una buena idea. Por lo que se sugiere cambiar la forma en la que uno se dirigiré a sus colaboradores, buscando ser empático, asertivo y claro manejando un lenguaje sencillo.  Entonces, ¿qué es más poderoso que los sentimientos cuando se trata de motivar?

 El tercer paso es el “Progreso”. El progreso es un motivador poderoso; es persistente. Sin embargo, cuando las personas no sienten que el trabajo es útil, ni existe una línea de carrera o espacios de enriquecimiento profesional (aprender cosas nuevas) la motivación muere.

El cuarto paso, “Comparte una creencia, crea una historia”. Para poner un ejemplo en esta parte, la razón por la que el presidente Lincon, de los Estados Unidos, fue un buen Presidente es porque era un buen contador de historias. Toda buena empresa tiene una excelente y creíble historia de éxito, la cual genera adeptos y consolida a los que se encuentran sintonizados con ese propósito empresarial.

 La motivación es hacerles creer en un por qué, mas que en un qué

Para leer el artículo completo https://goo.gl/mtI9KH.

 




Martes 05 de Setiembre de 2017

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